En una hora y 27 minutos de juego, el serbio Novak Djokovic dejó en el camino al argentino Juan Martín del Potro y avanzó a la final del Masters 1.000 de Cincinnati, torneo preparatorio para el Abierto de Estados Unidos.
Djokovic, por 6-2 y 6-3, sin ceder su saque y con tres quiebres, tomó revancha, pues hace una semana el tandilense lo había superado en el partido por la medalla de bronce de los Juegos Olímpicos de Londres, disputados sobre el césped de Wimbledon.
Esta vez también fue con un marcador cómodo (en Londres fue 7-5 y 6-4). El serbio fue una máquina de efectividad, pues de hecho solventó el encuentro con la ayuda de un contundente primer servicio y un cien por ciento de acierto en las seis oportunidades que el argentino tuvo de romperle el saque.
Djokovic viene de coronarse la semana pasada en el Masters 1.000 de Toronto, tras derrotar en la final al francés Richard Gasquet, eliminado en octavos por Milos Raonic. Sería la séptima final que alcanza el nacido en Belgrado en la temporada, en la que ha ganado tres (dos de Masters 1.000 y el Abierto de Australia).
Este domingo en la final, contra el ganador entre los suizos Roger Federer y Stanislas Wawrinka, Djokovic tiene la obligación de ganar para no perderle pisada a Federer en la lucha por el primer puesto. Pues en caso de perder restaría puntos y en esa materia el suizo sólo aventaja al serbio por 75 puntos, lo que se daría la posibilidad de que al final del US Open, que empieza el 27 de agosto, haya nuevo líder.