Cuando comenzó la temporada ninguno de los expertos daba como finalista de la Liga Nacional a los Gigantes de San Francisco. Nombres como Dodgers, Cardenales, Phillies y hasta Rockies desfilaron. Sin embargo, los de la bahía derrotaron en una reñida serie a los actuales campeones del viejo circuito contra todos los pronósticos.
Y su recorrido hasta esta final es una historia bastante particular por los diferentes actores que hacen parte de ella. Para la muestra un botón. Sólo uno de los jugadores de posición de los Gigantes que fueron titulares el sábado pasado ha llegado al Juego de Estrellas. Se trata de Edgar Rentería, quien se fue de 16-1 en la serie por el campeonato de la Liga Nacional.
Buster Posey, su catcher estrella, cuando comenzó la temporada estaba en Ligas Menores. Su quinto bate, Pat Burrell, fue dado de baja por los Rays de Tampa Bay porque no produjo carreras. Cody Ross, su sexto bate, llegó al equipo vía waivers y con todo lo que hizo fue nombrado como el MVP de la serie. Un tipo como Aaron Rowand se gana US$11 millones de dólares al año y no es titular.
¿Lo ven? Historias particulares se tejen alrededor de un equipo que comenzó la temporada con una alineación y la está terminando con otra. Rentería era titular y por culpa de las lesiones cedió su puesto a Juan Uribe, quien fue determinante en la serie frente a los Phillies. Prácticamente le dio el triunfo en dos partidos. Bruce Brochy, el manager, después de buscar y buscar encontró un primer bate en Andrés Torres. Pablo Sandoval, su tercera base explosivo del año pasado, se le mojó la pólvora y en ocasiones fue reemplazado por Fontenot y el mismo Uribe. Movimientos y más movimientos.
Como su cerrador Brian Wilson lo dice: "Nos pasan por alto muchas veces, pero eso está bien. Uno no quiere ser el sembrado No. 1. Uno quiere ser el desfavorecido. Y eso ha pasado en cada serie." Y es verdad. ¿Quién iba a creer que este equipo pararía a Howard, Utley, Ibañez, Polanco, Halladay. Werth y compañía? Nadie.
Como lo dice Jayson Stark de ESPN, sólo dos equipos en la historia han hecho lo que los Gigantes estaban tratando de lograr el sábado: eliminar a un doble campeón de la Liga Nacional en un partido postemporada celebrado en la casa del monarca. Uno fue los Marlins del 1997 (con Rentería), quienes eliminaron a los Bravos en Atlanta. El otro fue los Yankees de 1923, quienes con un HR de Babe Ruth eliminaron a los viejos Gigantes de Nueva York.
Sí. Así son estos Gigantes. No tienen los grandes nombres de los Phillies, tampoco a un Barry Bonds que sacaba y sacaba pelotas de su parque, que atraía las miradas de los medios y el flash de las cámaras, pero tienen a un grupo de "inadaptados" como los llama Bochy. Y dentro de ellos está un colombiano que podría darle a partir de este miércoles una alegría más a los amantes de la Pelota Caliente. ¡A ganar Gigantes!