El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El deporte, a la deriva en el gobierno Petro: ¿qué pasa con el presupuesto?

En medio de la discusión por el presupuesto para 2026 que se adelanta en el Congreso, el futuro del deporte sigue marcado por la incertidumbre. El gobierno ha invertido, pero la falta de ejecución ha golpeado fuertemente a todo el sector.

28 de septiembre de 2025 - 12:00 p. m.
Atletas, entrenadores y dirigentes de todo el sistema deportivo nacional, olímpico y paralímpico, se han concentrado en la Plaza de Bolívar para pedir por el presupuesto.
Foto: Mauricio Alvarado Lozada
PUBLICIDAD

Meses antes del Mundial de Atletismo en el que Natalia Linares ganó su histórica medalla de bronce en la prueba de salto largo, su entrenador, Martín Suárez, estuvo a punto de dejar todo tirado. “El proceso de este año fue muy duro por el recorte presupuestal. A los entrenadores nos redujeron el 50 % del sueldo y pasamos cinco meses sin contrato (de enero a junio). Yo soy padre de familia y hubo un momento en el que los números no daban, pensé seriamente en renunciar. Se lo comenté a mis jefes. Les dije que estaba pensando en no continuar, porque era muy difícil sostenerme así. Pero fue Natalia quien me convenció: me pidió que esperáramos al Mundial. Y fue ahí cuando todo cambió: llegó la medalla. Ese resultado me motiva a continuar y hoy sigo en el proceso porque la meta es la medalla olímpica de oro en Los Ángeles 2028. Natalia me recordó cuál es nuestro sueño y me hizo quedarme”, le contó el entrenador a este diario.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta?

Natalia Linares le dio a Colombia su primera medalla en el salto largo en la historia de los mundiales de atletismo.
Foto: Panam Sports

Así han vivido buena parte de los deportistas colombianos en los últimos tiempos, tras los recortes presupuestales de los dos años recientes en pleno arranque del camino hacia Los Ángeles 2028. Los ajustes han golpeado a todas las federaciones, que han tenido que optimizar recursos, recurrir a préstamos y operar con lo mínimo. Por ejemplo, el levantamiento de pesas, deporte emblema del país en el sistema olímpico, tendrá que enviar una delegación reducida al Mundial de Førde (Noruega), que empieza el primero de octubre e irá hasta el 10. “Esta situación nos ha afectado. Y apenas se está empezando a ver, ahora que todavía hay algo de recursos. Al Mundial, para que se hagan una idea, no va a ir el equipo completo. Solamente entre cinco o seis deportistas. Y eso es muy triste porque, por lo general, vamos con el doble de deportistas a representar a Colombia. Más adelante podrían ser muchos menos, dos o tres”, lamentó Mari Leivis Sánchez, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024, al ser consultada por El Espectador.

Los reclamos se han multiplicado en todos los sectores del deporte. Figuras de la talla de Ángel Barajas, el gimnasta que se convirtió hace un año en el medallista olímpico más joven de Colombia, y Emiliana Arango, hoy la mejor raqueta del tenis nacional, han alzado la voz para pedir atención al presupuesto. Como ellos, decenas de referentes. No es una queja aislada: es un clamor colectivo que conecta a atletas de élite con promesas juveniles, todos conscientes de que sin inversión el ciclo olímpico puede convertirse en una travesía de resistencia más que de preparación.

La crisis de presupuesto del MinDeporte

Cuando el gobierno presentó su primera propuesta de presupuesto para 2026, el deporte entendió que estaba frente a una amenaza real. La cifra era de poco más de $310.000 millones de pesos, un monto que representaba un retroceso drástico frente a los picos históricos alcanzados en 2024, pero también frente a los montos mínimos de inversión en la precoz trayectoria de la cartera. En ese momento, dirigentes, atletas y entrenadores comenzaron a organizarse, convencidos de que era tiempo de salir a la calle y al Congreso para exigir un presupuesto digno.

Durante el gobierno de Gustavo Petro, el presupuesto del Ministerio del Deporte ha vivido una dinámica contradictoria: más recursos en el papel, menos capacidad de ejecución en la práctica. Tras un crecimiento progresivo desde la creación de la cartera en 2019 (en el gobierno de Iván Duque), en 2023, ya bajo el nuevo mandato presidencial, se alcanzó una asignación cercana a los $947.000 millones, de los cuales se ejecutó un poco más de la mitad. Era un margen aceptable, que reflejaba estabilidad. Sin embargo, en 2024 todo cambió: con un salto histórico de $1,3 billones. El problema de esa inyección presupuestal es que apenas se ejecutó menos de un tercio. Ese desfase reveló una crisis de gestión: dinero había, pero la institucionalidad no logró transformarlo en programas, apoyos ni resultados.

El castigo llegó en 2025. El presupuesto cayó a poco más de $464.000 millones, un recorte dramático que prendió todas las alertas. “Para nadie es un secreto que el recorte presupuestal obedece a la crisis fiscal del país y a una falta de ejecución en años anteriores. Es doloroso decirlo, pero así fue. Y en la regla fiscal, cuando un recurso no se ejecuta, se castiga”, admitió la ministra del Deporte, Patricia Duque Cruz, en diálogo con El Espectador.

La discusión sobre el presupuesto de 2026 ha aumentado la incertidumbre en el sector. El deporte partió con una base de $310.000 millones, en la propuesta inicial del MinHacienda, y con la esperanza de un posible aumento de $200.000 millones tras las primeras discusiones en el Congreso. No obstante, luego del debate de esta semana y con el acuerdo que involucró $10 billones menos para el presupuesto total presentado para el gobierno, el MinDeporte volvió a quedar a la deriva, a la espera de las decisiones finales.

La crisis ministerial del Deporte

El trasfondo de todo esto es una crisis fiscal generalizada que ha obligado al país a apretarse el cinturón. “Hay que reconocer que este es el gobierno que más recursos le ha asignado al deporte. El recorte no es solo aquí, afecta a varias carteras. Sin embargo, el deporte debe ser prioridad”, defendió la ministra Duque.

No ad for you

El argumento es válido pero no explica toda la historia: la cartera ha estado marcada por la inestabilidad política, errores de gestión y una rotación de liderazgos que ha minado la confianza. “Es inexplicable que tuvimos $1,3 billones para ejecutar y no se ejecutaron. Ese recurso es de los deportistas, de la recreación y del aprovechamiento del tiempo libre. Con todo respeto, ha habido mala administración: funcionarios que no estuvieron al nivel de la tarea”, le aseguró a este diario Félix Marrugo, presidente de la Federación Colombiana de Atletismo.

Desde la gestión de María Isabel Urrutia, la primera ministra del deporte de Petro, las turbulencias han sido la norma. Urrutia, medallista olímpica en Sídney 2000, terminó su paso envuelta en investigaciones de la Fiscalía por presuntas irregularidades en contratos. Sus sucesoras, Astrid Bibiana Rodríguez y Luz Cristina López, contaron con recursos históricos, pero fallaron en la ejecución. Las funcionarias, por mala asesoría, desconocimiento del sector público y temor a incurrir en procedimientos indebidos terminaron fallando en su función y los miles de millones que llegaron nunca se tradujeron en programas sólidos ni en apoyos claros a federaciones y deportistas.

No ad for you

Patricia Duque asumió con la intención de ejecutar, recuperar la confianza y dinamizar el flujo de caja. Pero su gestión quedó atrapada en una paradoja: mucho menos dinero en el presupuesto y una opinión pública escéptica tras los errores de sus antecesoras. Hoy la ministra lucha no solo contra la crisis fiscal, sino contra la desconfianza acumulada de un sector que se siente abandonado por el gobierno.

La recreación, el deporte escolar y la infraestructura, los sectores más golpeados

El discurso oficial del gobierno Petro ha insistido en que la prioridad del deporte, más que en el alto rendimiento, debe estar en la base: fortalecer la recreación, el deporte escolar y la infraestructura para la infancia. Sin embargo, la realidad presupuestal muestra lo contrario. Los rubros más golpeados han sido precisamente los que deberían estar en el centro de la política pública. La falta de ejecución y los recortes han dejado en riesgo competencias como los Juegos Intercolegiados o programas de talentos regionales, que son la cantera natural de los futuros atletas de élite.

No ad for you

“Necesitamos un presupuesto digno para mantener los programas que tiene el Ministerio del Deporte: los Juegos Intercolegiados con cobertura en casi todo el país, el programa de talentos, el apoyo a entrenadores en las regiones o los programas de apoyo a los deportistas de élite”, advirtió Ciro Solano, presidente del Comité Olímpico Colombiano. Ese llamado lo respalda Javier Suárez, quien fue director del IDRD cuando Petro estuvo en la alcaldía de Bogotá, quien insistió en que ahí debe estar el foco de la discusión.

En cifras, los recortes significan un colapso de la cadena de formación. Los Juegos Intercolegiados, que atendían a 130 mil niños, apenas podrían cubrir a 26 mil. La Jornada Escolar Complementaria y los clubes deportivos en colegios quedarían reducidos a una mínima expresión. “Esto no es tan grave en grandes ciudades como Bogotá, Cali o Medellín, que tienen una inversión del gobierno local incluso superior a la del ministerio. Pero en municipios de cuarta, quinta y sexta categoría, que dependen totalmente de esos recursos, sí significa el fin de esos programas”, explicó Suárez, hoy representante de la Comisión de Atletas Colombianos.

No ad for you

Además, Suárez hace una advertencia: “La reducción presupuestal no es de ahora, ha sido progresiva en los últimos años, y ya empezamos a ver sus efectos. Es un problema interno. Hay falta de ejecución, pero a las ministras las nombró el presidente. En este gobierno ya han pasado cuatro, y la rotación y la falta de ejecución han sido un gran problema. No olvidemos que Hacienda y Deporte hacen parte del mismo gobierno, no son entes separados”.

En medio de la tormenta, la medalla de bronce de Natalia Linares en el Mundial de Atletismo es un símbolo de resistencia. Ha sido, tal vez, el logro más importante del deporte colombiano en 2025 y abre la esperanza para Los Ángeles 2028. Es un llamado a atender las peticiones de los deportistas. Su entrenador lo resume así: “Hace siete años soñábamos con lo que estamos viviendo. El proceso de Natalia comenzó en los Juegos Intercolegiados, ahí fue donde realmente nació este camino. Esa plataforma es fundamental porque le abrió la puerta a competir y a crecer como atleta. Desde entonces hemos pasado por todas las etapas: primero los Intercolegiados, después el Sudamericano, luego el Mundial Sub-20, los Juegos Universitarios… hasta llegar a los Olímpicos. Ahora vivimos un campeonato mundial de mayores. Es un recorrido largo, con sacrificios, pero con resultados. Por eso insisto en el presupuesto. Si se quitan recursos a los programas de base como los Intercolegiados ¿de dónde va a salir la próxima Natalia Linares? Estos programas son los que permiten que un talento joven se vincule al sistema y llegue a convertirse en referente mundial”.

No ad for you

🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador

Ver todas las noticias