Sebastián Mejía de joven soñó con poder vivir del deporte extremo, algo impensado en un país en el que las disciplinas no convencionales no eran importantes para los patrocinadores y aficionados en general. “Tatán” lo soñó y lo pudo cumplir, además se convirtió en el hombre que puso la primera piedra para que el motocroos fresstyle se viera con otros ojos en Colombia, gracias al manizaleño, el país es potencia en la región, junto a Brasil y México.
Cuando se es la primera persona que se anima a abrir nuevos caminos y tocar puertas con un deporte que no es conocido o popular, se suele tropezar mucho y se tiene que luchar para lograr el objetivo propuesto. “Ha sido un proceso que me lo he disfrutado todo, desde el inicio hasta el día de hoy. Me he gozado este sueño. Claro que ha sido difícil, he tenido que vivir por todos los estados de ánimos”.
En los momentos que la vida lo ha puesto a prueba “Tatán” tiene un lema “No hay que esperar que pase la tormenta, sino aprender a bailar bajo la lluvia”. Siempre hay momentos jodidos. Cuanto más difícil sea, es cuando toca meterle más berraquera a las cosas”, dijo el motociclista colombiano.
Además de querer ser un ejemplo dentro de las pistas, Mejía se ha esforzado en su vida profesional, en ser un guía para los nuevos talentos nacionales “Tenemos que cambiar la mentalidad de perdedores que nos han metido durante toda la vida. Es mentira que toque salir de Colombia para progresar. He intentado cambiar la mentalidad del deportista colombiano. Acá si se puede conseguir todo, en el país la empresa privada sí apoya el talento,” añadió el manizaleño.
“Nos estamos dando cuenta de que en Colombia hay muy buen nivel en todos los deportes. Junto a muchos deportistas como Mariana Pajón, Orlando Duque y Nairo Quintana, entre otros estamos abriendo un camino y dejando un mensaje que el fútbol no es el único deporte en el país. Acá uno alza una piedra y sale un talento”, continuó.
“Tocar dejar de soñar y empezar a trabajar en conseguir el sueño, ahí está la gran diferencia para los que quieren seguir en este mundo”, dice Sebastián, que tiene como filosofía en el deporte no decaer en la búsqueda de sus objetivos y sacar la pasión por el para salir adelante.
Cuando hace una retrospectiva de su carrera, “Tatán” recuerda los golpes que sufrió y las varias operaciones a las que se tuvo que someter, pero eso nunca fue un impedimento para continuar encima de su moto. “Siempre soñé en conseguir todo lo que he ganado en mi carrera. Nunca pensé en abandonar. Pero todavía me quedan muchos otros sueños por cumplir”, añadió el motociclista extremo.
Mejía es palabra autorizada para referirse al cambio generacional que se avecina en el deporte colombiano. “En el país viene gente muy buena y con mucho talento que la está rompiendo. Ahora soy yo el que ayuda y el que le abre el camino a los demás”.
“Yo ahora no estoy compitiendo. Estoy más enfocado en mi equipo. Tengo estudios en mercadeo deportivo, redes sociales entendí el negocio del deporte y espero ayudar desde ahí”, finalizó Mejía que ahora sueña seguir dejando una huella, pero desde otro lado del deporte.