El automovilismo suele ser una pasión que se lleva en la sangre y la historia de Henry Cubides no es la excepción. El piloto bogotano compite en la European Le Mans Series (ELMS) y este mismo mes logró, en la segunda válida de la temporada, una victoria en Paul Ricard. En la actualidad corre para Inter Europol, equipo polaco referente en esta modalidad, con el número 13, una cifra que la cultura popular ha cargado de superstición, pero que para ellos no implica ninguna preocupación.
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La historia de Cubides arrancó en Bogotá en el seno de una familia boyacense. Cuando niño se mudó con su familia a Quito, donde afianzó su relación con las pistas y los carros. Su padre, Yuri, fue la figura que abrió ese camino: compitió en las 6 Horas de Bogotá y de Yahuarcocha, hizo rally, 4×4, turismos y prototipos. De esa cercanía nació la pasión de Henry, quien empezó en el karting antes de que la familia se mudara a Estados Unidos en 2019.
En Miami se enfocó en los estudios: terminó el colegio y cursó administración de empresas en Nova Southeastern University. Regresó a las pistas en 2024 durante el Panamericano disputado en el kartódromo de Juan Pablo Montoya, lo ganó y obtuvo el cupo para la Super Final de Vortex, el mundial de esa marca de motores.
El salto a Europa
En Italia terminó cuarto en la Super Final, igual que en el Mundial de 2018. Esa actuación abrió una puerta inesperada: a través de su preparador surgió la posibilidad de probar un prototipo con Nielsen Racing en el emblemático circuito de Paul Ricard.
“Antes de eso yo no había probado en ningún circuito de Colombia ni de Ecuador, y de la nada me pusieron en un circuito donde se corría la Fórmula 1. En ese entonces solo estaba acostumbrado a pistas de karts. Todo eso fue muy especial”, reconoció en diálogo con El Espectador.
Sus resultados sorprendieron al equipo y cambiaron el rumbo de su carrera. Se integró al programa de Nielsen con la marca ADESS en la Copa Le Mans 2025 y, aunque no pelearon adelante por ser un proyecto nuevo, hacia el final llegó a disputar el “top 10”. Ese rendimiento le abrió las puertas de Inter Europol, campeón de las 24 Horas de Le Mans en LMP2. Hizo un test, le fue bien y corrió primero el campeonato asiático —quedaron segundos— y ahora el europeo.
Sus retos en ELMS
En LMP3 corre junto a Alexander “Alex” Bukhantsov, ruso, y Chun-Ting “Jimmy” Chou, taiwanés. En un carro compartido todos deben ceder: a Cubides le gusta un auto con mucho “grip” y muy reactivo adelante, mientras sus compañeros prefieren algo más manejable. Con el tiempo, los tres construyeron confianza y aprendieron a discutir el “setup” con los ingenieros.
La concentración es otro desafío permanente, pues varias categorías conviven en la misma pista generando tráfico constante.
“Hay muchas cosas pasando al mismo tiempo. Es muy fácil desconcentrarse y perder el ritmo. Somos tres categorías corriendo al mismo tiempo en la misma pista, entonces siempre hay tráfico. Nunca tienes una vuelta completamente limpia. Hay pilotos que se estresan y empiezan a sobremanejar. Llegan a la frenada y bloquean”.
Como en Barcelona, durante la primera válida, donde por apenas dos segundos perdió la punta. Para prepararse sin entrenar en pista, Cubides usa el simulador: en Paul Ricard completó unas 500 vueltas virtuales.
“Por ejemplo, si voy a jugar fútbol, puedo entrenar el miércoles y practicar condiciones similares a las de un partido importante. En este deporte no tanto. Entonces lo complicado es aplicar toda la teoría el primer día que llegas a pista”.
Cubides suele encargarse del remate de las carreras y disfruta esa presión. El 3 de mayo, en Le Castellet, cruzó primero en su categoría mientras ondeaba la bandera a cuadros. Paralelamente cursa un máster en Commerce Management and Marketing. Su sueño es ganar Le Mans y competir en Daytona, pero por ahora el foco está en el campeonato europeo.
Todo sigue teniendo algo de irreal. Cuando vuelve a clase tiene “flashes” de sus momentos a más de 300 kilómetros por hora en circuitos como Spa. “La gente siempre decía que su circuito favorito es ese y yo me decía que por qué no son más originales, y después yo fui y terminé diciendo lo mismo. Es irreal, una pista muy bien hecha. Los videos no le hacen justicia. Es una cosa super empinada, en especial cuando vas dentro del carro con la fuerza G, él como te comprime y luego te descomprime en el aire”.
Esta temporada tiene por delante cuatro válidas en su objetivo de salir campeón de la ELMS en LMP3: Ímola (5 de julio), Spa, Silverstone y Algarve.
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