Aunque es molesto que suene un celular en medio de un partido de tenis, lo extraño de este gracioso episodio es que el teléfono pertenecía a una de las protagonistas del partido.
En el momento que Caroline Wozniacki se preparaba para hacer el saque del «match point», un solitario «ring tone» rompió con el silencio y concentración del público y las jugadoras. Fue hasta el quinto timbre que Alizé Cornet notó que la llamada era para ella.
Todo este gracioso momento sucedió durante el Torneo de Bastad jugado en Suecia.