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Julio Teherán se rehace en Grandes Ligas

El lanzador colombiano, que tiene un récord de 0-4 en Grandes Ligas, en sus últimas cinco salidas tiene una efectividad de 1.44 y un WHIP de 1.02.

14 de mayo de 2016 - 03:02 p. m.
El lanzador cartagenero, Julio Teherán, durante su salida contra los Reales de Kansas. Foto: AFP
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Desde hace dos años cuando los Bravos de Atlanta terminaron en la segunda posición en la División Este de la Liga Nacional a 17 partidos de los Nacionales de Washington, los directivos del equipo tomaron la decisión de armar un proyecto nuevo de cara a 2017 cuando el equipo estrenará estadio. Para eso salieron de jugadores como Jason Heyward, Craig Kimbrel, Justin Upton, Andrelton Simmons, Shelby Miller, Evan Gattis, entre otros, y se llenaron de prospectos jóvenes. Mientras el plan se hace realidad, el llamado a ser uno de los pilares de ese nuevo equipo es el colombiano Julio Teherán, a quien están madurando para que se mantenga como el líder de la rotación.

Pero como bien lo sabían los directivos, el camino no iba a ser fácil. En 2015 los Bravos perdieron 95 partidos por primera vez desde 1990 y esta campaña van por la vía de las 100 derrotas o más si siguen por el sendero en el que están encaminados – algo que solo ha sucedido en dos ocasiones desde que la franquicia se estableció en Atlanta – lo cierto es que uno de los perjudicados con los cambios y por la falta de poderío ofensivo es el lanzador cartagenero.

En lo que va de la temporada 2016, Teherán ha tenido ocho aperturas de las cuales ha perdido cuatro encuentros y no ha ganado ninguno. Pero en Grandes Ligas un buen lanzador no se mide por récord ganador y perdedor. No. Un buen ejemplo de eso es el venezolano Félix Hernández, que fue ganador del CY Young (premio que se le otorga al mejor lanzador de la temporada en cada liga) en 2010 con 13 partidos ganados y 12 perdidos. Así que para determinar la temporada de un lanzador no hay que centrarse únicamente en esos números. Hay muchos más que lo determinan. 

El colombiano en 2016 ha tenido cuatro salidas de calidad y en las últimas cinco aperturas que tuvo, permitió apenas 23 imparables, nueve bases por bolas y cinco carreras en 31.1 entradas lanzadas. Su WHIP (porcentaje de hits y bases por bolas por apertura) en los últimos 28 días es de 1.02 y en la temporada es de 1.18, lo que lo ubica entre los mejores 35 abridores de la Liga Nacional (de los 94 que han visto acción en 2016) en este departamento.

A lo anterior se debe sumar, que su efectividad en sus últimas cinco salidas es de 1.44 y en la temporada es de 3.17, con la que supera a grandes lanzadores como José Fernández (Marlins), Michael Wacha (Cardinals), Gerrit Cole (Pirates), Jon Lackey (Cubs) y Bartolo Colón (Mets), sin embargo, ellos tienen el punto a favor. Todos cuentan con dos o más partidos ganados, Teherán no ha sumado su primera victoria.

Tal vez otra sería la realidad si aquellos rumores que ubicaban al colombiano en los Cubs se hubieran dado. Pero por el momento, Teherán juega contra los números. El derecho no ha tenido mala temporada como se comenta, simplemente el béisbol es así. Hay ocasiones en las que un lanzador permite seis carreras y gana el partido, otras en los que permite una y pierde. Pero lo que ha sucedido con el derecho esta campaña no tiene nombre. Ni en la salida que tuvo contra los Medias Rojas, en la que permitió una carrera en siete entradas le sirvió para anotarse el primer triunfo. Su equipo perdió 1-0.

Anoche contra los Reales, fue otra de esas en las que nuevamente brilló en la loma. “Lanzó un gran partido”, dijo el manager de los Reales, Ned Yost. “Hizo buenos lanzamientos, nunca cayó abajo en la cuenta y puso la pelota en juego”, destacó el entrenador de los actuales campeones de Grandes Ligas sobre Teherán. Pero las dos carreras que permitió (una de ellas limpia) tampoco alcanzó para que su equipo ganara. “¿Qué más se le puede pedir a Teherán?”, dijo el manager de los Bravos, Fredi González hablando de las últimas salidas del colombiano.

Su equipo se quedó huerfano ofensivamente hablando. Freddie Freeman y Nick Markakis, son los únicos que pueden marcar diferencia, pero sin otros bateadores que los protejan será difícil. El apoyo ofensivo para Julio Teherán en las últimas cinco salidas ha sido de 1.8 por partido. Así las cosas, para que Teherán logre una victoria en el futuro próximo en Grandes Ligas debe tener una salida sin permitir carreras y esperar a que su equipo anote una y que el bullpen la pueda sostener. La otra opción es que se prendan los bates. Pero como van las cosas, el colombiano tiene que tener una labor monticular perfecta para celebrar un triunfo.

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