“Todos contra Mercedes”, parece ser el lema del Mundial de Fórmula Uno que arranca este fin de semana en el circuito Albert Park, de Melbourne, sede del Gran Premio de Australia, primera de las veinte carreras del Campeonato del Mundo.
El británico Lewis Hamilton, que el año pasado festejó su segundo título mundial, el primero con Mercedes —equipo con el que también celebró el de constructores—, defenderá su corona en un certamen que sobre el papel parece de nuevo favorable a las flechas de plata que pilotan él y su compañero y rival alemán Nico Rosberg, segundo el año pasado.
Al menos eso se deduce de las pruebas de pretemporada efectuadas en los circuitos españoles de Jerez de la Frontera (Cádiz) y Montmeló (Barcelona), pista que albergará el 10 de mayo la quinta prueba de un campeonato de 20: las mismas que el curso pasado, más la novedad de México, que retorna al calendario 23 años después y que acogerá en el autódromo Hermanos Rodríguez del DF el penúltimo Gran Premio de un Mundial que acabará, de nuevo, en Abu Dabi —sin puntuación doble este vez—, el 29 de noviembre.