Uno de los principales indicadores del desarrollo deportivo de una nación es su resultado en las disciplinas de conjunto. Suele ocurrir que en una competencia participen atletas muy destacados que se suben varias veces al podio y hacen que sus países aparezcan bien ubicados en la tabla de medallería. (La mirada extraordinaria de María José Rodríguez)
Esos logros obedecen, muchas veces, a talentos excepcionales o esfuerzos aislados de los deportistas, sus entrenadores y su familia. Por eso lograr que un equipo obtenga una presea en un evento multideportivo es más complicado, porque implica la suma del trabajo de mucha gente.
Y en este 2019 los equipos colombianos brillaron más que nunca en varias modalidades. En el rugby subacuático masculino, la selección de mayores conquistó el título en el Mundial de Graz (Austria), en el que superó, entre otras, a las grandes potencias de ese deporte: Dinamarca y Noruega. Como si fuera poco, el equipo femenino quedó tercero, mientras que las chicas sub-19 finalizaron segundas en el torneo de su categoría, en Sheffield (Inglaterra).
En los Juegos Panamericanos de Lima (Perú), la selección de fútbol de mujeres logró la medalla de oro, primera para Colombia en un deporte de conjunto en la historia de las justas más importantes del continente. Las dirigidas por Nelson Abadía, con Catalina Usme y Leicy Santos como estandartes, empataron con Paraguay 0-0 en el debut y luego le ganaron a Jamaica 2-0 e igualaron con México 2-2. En la semifinal vencieron 4-3 a Costa Rica y en el partido por el oro quedaron 1-1 con Argentina. En la definición por penaltis demostraron su clase y experiencia para imponerse 7 a 6.
(Perlaza, Palomeque, Solís y Zambrano: rápidos y furiosos)
En esas mismas justas la selección femenina de voleibol enamoró al país y les peleó de tú a tú a las grandes potencias de América. De la mano de Amanda Coneo y con la dirección técnica del brasileño Antonio Rizola, las chicas de la tricolor cosecharon los frutos de un trabajo de cinco años de proceso en las categorías menores. En la capital peruana dieron la sorpresa en semifinales al derrotar a Brasil, aunque en la final perdieron contra República Dominicana.
Poco después quienes se encargaron de alegrar al país fueron las integrantes de la selección de bolos, que lograron el título mundial por equipos en el torneo celebrado en el South Point Bowling Plaza de Las Vegas, en Estados Unidos. Rocío Restrepo, Angie Ramírez, María José Rodríguez, Clara Juliana Guerrero, Laura Plazas y Juliana Franco vencieron al combinado sueco en el duelo decisivo. En el torneo, luego de la última jornada de la cita orbital, Colombia sumó seis medallas y cumplió la mejor participación en la historia de un país latinoamericano en una cita mundial de la especialidad.
Y la cereza en el pastel fue la actuación del relevo masculino de 4 x 400 metros en el Campeonato Mundial de Atletismo de Doha. John Alejandro Perlaza, Diego Palomeque, John Alexánder Solís y Anthony Zambrano clasificaron a la final, imponiendo récord nacional, y allí compitieron mano a mano con estadounidenses, jamaiquinos y belgas, quienes lograron las medallas.
El cuarto puesto, con un impresionante registro de 2:59:50, les permite soñar con subirse al podio en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Todos estos conjuntos y sus integrantes, que han dejado en alto el nombre de Colombia en la temporada, serán homenajeados en la ceremonia del Deportista del Año de El Espectador y Movistar 2019, el 9 de diciembre, en la que, como de costumbre, se premiará el podio de la categoría mayores y juvenil, Técnico del Año, Dirigente, Equipo, Revelación, Vida y Obra, y el más importante para esta casa editorial: el Juego Limpio Guillermo Cano.
Usted podrá ser parte de esta elección votando por su deportista favorito en nuestra página de internet (www.elespectador.com/deportista) o diligenciando el cupón que sale publicado en la edición impresa. No necesariamente el más votado por internet es el Deportista del Año. Los lectores hacen parte del jurado, junto con la sección de Deportes de El Espectador.