Una serie de tuits durante la madrugada del lunes al martes confirmaron lo que el galés Mark Williams, nuevo campeón del mundo de snooker, había prometido si conquistaba el título: que se iba a desnudar en la sala de prensa y se iba a emborrachar e ir de fiesta hasta el día siguiente.
«No voy a parar de beber hasta que salga el sol», publicó Williams en su cuenta de Twitter pasadas las 4:00 a.m. de este martes. «Son las 5:00 a.m. ya y no parece que vaya a parar. De hecho, sólo estoy empezando», añadió minutos antes de esa hora.
El campeón más veterano en esta modalidad de billar -desde que Ray Reardon lo consiguió en 1978 con 45 años- cumplió su palabra y apareció en la sala de prensa sin camiseta y sólo con una toalla que le cubría el tren inferior ante la incredulidad y la admiración de los cientos de presentes.
«Hace fresco por aquí, ¿no?», dijo, entre risas, el campeón tras personarse semidesnudo en la habitación.