La mejor tenista del mundo, la rusa Dinara Safina, intentará, de nuevo, apuntarse el primer Grand Slam de su carrera en Roland Garros, esta vez ante su compatriota Svetlana Kuznetsova, en la segunda final rusa de la historia de este torneo.
"Ya he demostrado que el número uno es mi lugar", explicó un día antes a Efe Safina, a quien le recuerdan a menudo que, a pesar de haber sumado suficientes puntos para convertirse en la mejor jugadora del circuito, nunca ha conseguido un Grand Slam, después de haber disputado dos finales ya, la del año pasado aquí, y la del Abierto de Australia esta temporada.
Y la receta para prepararse en la víspera del partido es simple: una hora de entrenamiento suave, siesta, película, cena, internet y charla con sus padres, comentó.
Kuznetsova, que eliminó en semifinales a la australiana Samantha Stosur por 6-4, 7-6 (5) y 6-3 quiere aprovechar la obsesión de su rival por levantar la Copa Suzanne Lenglen, y aseguró que la favorita es Safina porque ella, séptima del mundo, no tiene "nada que perder".
"Ella tiene más presión porque es número uno y tiene que ganar", explicó a Efe la tenista de San Petersburgo formada en Barcelona, quien deslizó que se ve con opciones en una final en la que intentará "disfrutar", y apuntó que la clave del partido estará en la "mentalidad" y en la "actitud".
La hermana del también tenista Marat Safin -que no estará apoyándola en la final- perdió la final del Abierto de Australia contra la estadounidense Serena Williams este año y la final del último Roland Garros, frente a la serbia Ana Ivanovic.
"Ya he jugado tres finales de Grand Slam, creo que he demostrado a la gente que mi lugar es el número uno", posición que ocupa desde el pasado mes de abril, explicó la moscovita, quien recordó que ha ganado "dos títulos grandes este año", en Roma y Madrid, y que no tiene "presión alguna" para conseguir el Grand Slam que necesita.
Safina, quien atesora 11 títulos en su carrera y accedió a la final al eliminar a la eslovaca Dominika Cibulkova por 6-3 y 6-3, ha ganado 20 de los últimos 21 partidos que ha disputado, uno de ellos frente a Kuznetsova en Roma (6-3 y 6-2), aunque su compatriota ha sido capaz de derrotarla en la final de Stuttgart este mismo año (6-4 y 6-3) , el único fiasco de Safina en tierra esta temporada.
"Nos conocemos desde que empezamos a jugar torneos", explicó Safina, que ha ganado ocho de los trece partidos profesionales que ha jugado contra Kuznetsova, con quien mantiene una buena relación con contacto habitual por "chat" y SMS, explicó.
Pero aunque la de San Petersburgo prefiere que todos los focos apunten a Safina, sabe que no estará en su cuarta final de Grand Slam por azar y sueña con levantar su segundo trofeo de esa categoría, después de hacerse con el Abierto de Estados Unidos en 2004.
Además, en caso de ganar en París, se colocaría quinta del mundo en una final en la que la única certeza es que Anastasia Myskina, la campeona de 2004, dejará de ser la única rusa con el título de campeona de Roland Garros.