En la reunión varios representantes de distintas disciplinas intentarán convencer a la Ejecutiva del COI de que son los más apropiados para ocupar alguna de las dos plazas vacantes en el programa de los Juegos de 2016.
El golf, el rugby -en la modalidad de a siete-, el kárate, el squash, el patinaje, el béisbol y el sóftbol son los aspirantes, en un proceso que concluirá en octubre en Copenhague, donde la asamblea plenaria (Sesión) del COI elegirá dos.
Representantes federativos y olímpicos, en conversaciones informales, consideran favoritos al golf y al rugby, aunque también son muchas las voces que opinan que será readmitido el sóftbol, cuatro años después de ser excluido junto con el béisbol. Las opiniones coinciden en que entrará en el programa una disciplina de equipo y otra individual.
Tras la caótica asamblea de hace cuatro años en Singapur, cuando después de nueve votaciones no se logró el consenso necesario para aprobar nuevos deportes para 2012 en sustitución del béisbol y el sóftbol, la Ejecutiva del COI ha tomado el control del proceso y no dejará que los siete aspirantes lleguen a la votación final en Copenhague. “La Ejecutiva recomendará a la Sesión de octubre hasta dos deportes. La decisión sobre estos dos posibles deportes se tomará en la Ejecutiva de agosto en Berlín”, precisaron fuentes del COI.
Por tanto, tras escuchar este lunes a las siete federaciones y estudiar un informe elaborado por la Comisión del Programa Olímpico que dirige el italiano Franco Carraro, la Ejecutiva del COI hará una preselección de dos deportes en su siguiente reunión, los días 13 y 14 de agosto en Berlín, coincidiendo con los Mundiales de Atletismo.
A juzgar por lo ocurrido en anteriores ocasiones, la recomendación de la Ejecutiva recibirá sin mayores complicaciones el visto bueno de la asamblea. Una de las federaciones implicadas, la Mundial de Kárate, está presidida por el español Antonio Espinós, que asegura que su deporte sólo ofrece ventajas para la inclusión en los Juegos Olímpicos.
“Tenemos buenos índices de audiencia, limitaríamos las pruebas a 60 hombres y 60 mujeres y nos bastarían dos días de competición” , precisó Espinós a EFE. “Además, no necesitamos instalación propia porque utilizaríamos cualquier pabellón cubierto con dos tatamis y un área de entrenamiento. Y calculamos que participarían karatecas de 50 países, con el consiguiente beneficio para la universalidad de los Juegos, y encima también tenemos modalidad paralímpica”.
El kárate y el squash fueron los más votados hace cuatro años para entrar en los Juegos de 2012, pero sin la mayoría exigida de dos tercios de la asamblea del COI, requisito que ahora ha sido rebajado hasta dejarlo en la mayoría simple.
“Pretendo mostrar el lunes cuál ha sido la evolución de nuestro deporte desde 2005. Creo que hemos progresado mucho y que daríamos un valor añadido al programa olímpico” , comentó Espinós, que confía en que la Ejecutiva cambie su intención inicial y no proponga sólo dos deportes a la Sesión de octubre.
“Si llegan a la Sesión más de dos y estamos entre ellos, nuestras opciones son muchas”, dijo. El kárate debe luchar contra la impresión de que ya habría demasiadas artes marciales en el programa de los Juegos, que también incluye el judo y el taekwondo. “Lo que yo propongo es que nos dejen coincidir a todos en una edición de los Juegos para poder comparar y ver cuál funciona mejor, y que luego eliminen al que dé peor resultado”, señaló Espinós, que tiene calculado incluso el valor económico de su admisión: 42.000 dólares.
Universalidad, economía y popularidad son las tres cartas con las que los siete deportes intentan ganar la partida. El golf apuesta fuerte y para demostrar que los profesionales están implicados al máximo en el proyecto olímpico llevará a Lausana al gran Colin Montgomerie, capitán europeo de la Copa Ryder.
El presidente del COI, el belga Jacques Rogge, declaró en marzo que para entrar en el programa olímpico los nuevos deportes deben demostrar su carácter universal, su valor añadido para los Juegos, su bajo coste y su facilidad de organización.
Lo malo es que, al mismo tiempo, Rogge, que estaba en Nueva Zelanda, comentó su pasión por el rugby. “Nunca me lo pasé tan bien navegando como jugando al rugby”, dijo el presidente, que fue tres veces olímpico en vela
Aunque Rogge recordó que él no vota, sus manifestaciones causaron malestar entre otros deportes aspirantes, que le pidieron neutralidad absoluta en sus comentarios.
La decisión de Copenhague se tomará después de que se elija, el 2 de octubre, la ciudad sede de los Juegos de 2016, con Madrid, Chicago, Tokio y Río de Janeiro como opciones. Pese a que es fácil adivinar qué deportes son más populares en cada uno de los países, las candidatas han mostrado una prudencia extrema y han manifestado que, como no puede ser de otra manera, incorporarán a sus planes a cualquiera de los deportes que el COI estime oportuno admitir.
La presentación de los siete nuevos deportes antecede en Lausana a la que harán las cuatro ciudades, los días 17 y 18, ante todos los miembros del COI que quieran escuchar un informe detallado de sus proyectos antes de votar el 2 de octubre.