El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Tom Brady, una de las grandes leyendas del deporte estadounidense

El histórico mariscal de campo de los Patriotas de Nueva Inglaterra, buscará este domingo (4:00 p.m., por Espn y Fox) su sexto título de la NFL, ante Los Carneros de Los Ángeles, en el Superbowl 53, el evento más importante del año en el deporte norteamericano.

03 de febrero de 2019 - 09:05 a. m.
Tom Brady, el sensacional mariscal de campo de los Patriotas de Nueva Inglaterra. / Getty Images
PUBLICIDAD

Para convertirse en una leyenda del deporte se necesita mucho más que talento. Y la prueba mayor de ello es Tom Brady, el mariscal de campo de los Patriotas de Nueva Inglaterra, que enfrentan este domingo a los Carneros de Los Ángeles, en el Superbowl 53 (4:00 p.m., por Espn), la gran final de la Liga de Fútbol Americano de Estados Unidos.

Considerado ahora uno de los mejores deportistas de todos los tiempos, en su época de estudiante en la Universidad de Michigan Brady era apenas el séptimo mariscal del equipo. De hecho, sus entrenadores le aconsejaron que para mantener su beca se dedicara al béisbol o al baloncesto, disciplinas que también practicaba con frecuencia. (Conozca las reglas básicas para seguir el Super Bowl)

Pero su gran sueño era ser jugador profesional y nunca se dejó desanimar por los tropiezos. Ni siquiera cuando en el draft (sorteo de jugadores universitarios graduados) de 2000 fue elegido en el puesto 199. Seis jugadores de su posición fueron seleccionados antes que él. Era considerado débil, lento y con poca visión de juego. Su futuro en la NFL no era promisorio.

Pero a punta de trabajo y disciplina, el californiano se fue puliendo. Contrató psicólogo, preparador físico y chef personal. Le dedicó de lleno su vida al deporte. “Sin duda su juego ha evolucionado. Cuando empezó era hasta limitado. Ahora, es una leyenda”, explica Álvaro Martín, el especialista en fútbol americano de la cadena Espn.

Su compañero Raúl Allegre agrega que “sus números hablan por él, pero además ha sabido variar su estilo, se ha ajustado a los compañeros que ha tenido y como pocos ha aprendido a explotar las debilidades de sus rivales”.

Con los Patriotas lleva 19 temporadas y en nueve de ellas ha llegado a la final. Fue campeón en 2002, 2004, 2005, 2015 y 2017. Perdió en 2008, 2012 y 2018.

Físicamente es un portento debido a que sigue una estricta dieta (sin gluten, azúcares refinados, soja y alimentos procesados) y un riguroso plan de entrenamiento (cuatro horas diarias de ejercicio sin pesas, dos o tres de video, mínimo una de trabajo mental y otra más de perfeccionamiento técnico).

Tiene 40 años, pero no se duerme en los laureles, se actualiza. Y se sabe motivar. Las derrotas, como la del año pasado contra las Águilas de Filadelfia lo han hecho crecer y sus grandes rivales, el más destacado Payton Manning, lo han ayudado a superarse.

No ad for you

En su carrera, Brady ha conseguido 517 pases para touchdown y 6.004 completados. Es el mariscal más ganador de la historia el más veterano en un Superbowl. “No tiene un gran brazo, pero se deshace rápido del balón y sabe improvisar. Además es un buen estratega”, explica Álvaro Martín, para quien también ha sido fundamental en su éxito la excelente relación que tiene con el entrenador Bill Belichick, con quien ha construido la franquicia más exitosa en la historia de este deporte.

“Dijo que iba a jugar hasta los 45 años. Creo que se va a quedar apenas dos o tres más. Un amigo suyo contó hace poco que en las pasadas vacaciones la señora de Brady le pidió que se retirara antes de que lo retiraran”, cuenta Martín.

No ad for you

Su esposa desde 2009 es nada menos que la supermodelo brasileña Gisele Bundchen, con la que tiene tres hijos y una fortuna superior a los US$500 millones.

Esa cifra deja claro que Tom Brady ya no juega por la plata. Lo hace por la gloria. “Siempre salgo a ganar, como lo hacen los verdaderos competidores. Me halaga mucho que me comparen con las grandes estrellas del deporte, como Lionel Messi, Michael Jordan o Mohamed Alí, pero no creo tener nada especial, además de una mentalidad ganadora y mucha confianza en mi trabajo”.

No ad for you

Tanta fe se tiene, que asegura que “muchas personas que han sido bendecidas con talento no siempre lo desarrollan. Otros, como yo, no fuimos tan afortunados, pero somos más competitivos y tenemos un corazón más grande. No me gusta que la gente crea que mi vida ha sido fácil, porque he trabajado duro. Tengo la certeza de que cada uno se labra su futuro y es responsable por lo que le pasa. Claro, se necesita suerte y yo he tenido mucha, pero entre más duro he trabajado, más suerte he tenido”.

Este domingo, en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta, Tom Brady saldrá por una nueva hazaña. Intentará ganar su sexto Superbowl y aumentar su leyenda. Su nombre, en un país de tradición deportiva, será recordado por muchas generaciones gracias a que en la universidad nos les hizo caso a los entrenadores que le recomendaron cambiar de actividad y siguió persiguiendo su sueño, el de ser simplemente un jugador de fútbol americano muy profesional.

 

Ver todas las noticias