Gustavo Yacamán, quien tuvo como compañero al británico Justin Wilson, quería su primer podio en Grand-Am y estuvo cerca de conseguirlo, pero en las carreras de duración como la del fin de semana, que contó con un tiempo de 2 horas y 45 minutos en el circuito de Road América, no solo cuenta el deseo ni el rendimiento personal y por eso tuvo que conformarse con la sexta posición de una competencia que mostró dos historias diferentes y que fue ganada por Brandon Harley y Scott Mayer, del Starworks Motorsports, con un auto propulsado por motores BMW.
El Tigrillo no había brillado como quería, pues apenas le alcanzó su tiempo para poner su auto número seis del Michael Shank Racing, con motores Ford, en la octava posición de la grilla de partida, dominada por Dane Cameron y Scott Mayer, integrantes del otro vehículo del equipo vencedor. Pero ya en carrera las cosas fueron diferentes y el colombiano comenzó a ganar posiciones desde la primera curva, hasta poner el auto en tercera posición, con posibilidades serias de ocupar uno de los tres escalones reservados para los ganadores.
Esta vez su ímpetu y ‘agresividad’, que le habían costado un llamado de atención en pruebas anteriores, fue recibida de otra manera, pues Yacamán fue protagonista de la competencia y sus sobrepasos se convirtieron en el picante de una competencia que fue cambiando de panorama con el correr de los minutos. No obstante, frente a la no aparición de una bandera amarilla y al hecho de tener que entrar a pits para el reabastecimiento, el colombiano, por la estrategia montada por Michael Shank, le cedió su lugar a Justin Wilson, quien al comienzo de su turno mantuvo lo ganado por Yacamán, pero sin los resultados esperados al final de la carrera, en la que cruzó la línea de meta en sexta posición.
Razones las hubo y una de ellas fue que el trabajo de pits en el auto seis no fue el ideal y allí se perdió terreno y otra que Justin Wilson, por decirlo de alguna manera, optó por la prudencia o quizás le faltaron esas revoluciones de más que se necesitan para sobrepasar. Además, los motores BMW, que llegaron a alimentar la potencia del auto de los ganadores y al que también han acudido los líderes del campeonato, Alex Popov y Ryan Daziel, han mostrado una superioridad inmensa frente a sus rivales, un tema que se ha convertido en controversia dentro de los pits y que todos esperan termine el año entrante cuando se de la unificación de la Grand-Am con American Lemans.
“Pienso que mi balance fue positivo, pues le entregué el auto a Justin en tercera posición, pero creo que a él le faltó un poco de agresividad. Fueron 40 minutos muy interesantes y de más aprendizaje y eso es lo importante para mí, aunque reconozco que me hubiera gustado estar un poco más de tiempo en la pista. Pero hay que respetar las estrategias y las decisiones del equipo”, dijo Yacamán al final de la carrera.
Con 191 puntos sumados, frente a 246 de los líderes, y en el puesto 13 de la general, Gustavo Yacamán espera tener un mejor final de campeonato en las tres carreras restantes, la de Kansas, Laguna Seca y Lime Rock, y seguir pensando en su futuro, que por lo visto en este trazado parece estar de nuevo en esta serie, que es muy bien vista por los pilotos profesionales experimentados y jóvenes, pues en ella hay una muy buena posibilidad para vivir del automovilismo.