El 21 de septiembre de 1975, Pedro Antonio Zape se alistó para defender los colores de la selección de Colombia dirigida por Efraín Caimán Sánchez, en compromiso semifinal por el Suramericano de Mayores ante Uruguay, en el estadio El Campín. El conjunto colombiano venía en racha victoriosa con cuatro triunfos, seis goles a favor y apenas uno en contra, cifra que hablaba de la seguridad que el guardameta caucano le había dado a la valla colombiana. Y aquella noche no fue la excepción: Zape sacó la puerta en blanco, mientras que Édgar Angulo, Willington Ortiz y Ernesto Díaz anotaron los goles del triunfo.
La revancha se jugó en el mítico estadio Centenario, el 1º de octubre de 1975, donde se esperaba que Uruguay remontara la diferencia de 3-0 para avanzar a la final, pero Zape fue gigante, tapó penal, le dio el paso a Colombia a la final y se hizo leyenda. De esa manera se convirtió en el primer futbolista en ser reconocido como el Deportista del Año de El Espectador.
El próximo 9 de diciembre, a las 9:00 a.m. en el hotel JW Marriott, se llevará a cabo la ceremonia del Deportista del Año El Espectador – Movistar 2014. Desde este domingo los lectores podrán votar por su favorito en www.elespectador.com/deportista.