Los hechos ocurrieron el jueves a las nueve de la mañana, según informaron las autoridades, que una vez más fueron las responsables de un trágico suceso. Una mujer, identificada como Claudia Patricia Saldaña Urquijo, cruzaba la calle para recoger unos exámenes en el Instituto de Medicina Legal, ubicado en la carrera 13 N° 7-46, cuando una tanqueta de la Policía No. 17-0010 la atropelló, causándole graves lesiones.
Los testigos dieron algunas pistas sobre los hechos. La Policía dijo no tener más información. El conductor de un auto funerario, que estaba parqueado en el lugar, vio que la tanqueta iba a gran velocidad y que después de la tragedia llegaron más policías y se llevaron el vehículo. Uno de los vigilantes aseguró que dos mujeres que laboran en Medicina Legal, en el área de servicios generales, resultaron lesionadas, pero la información fue negada por las autoridades. Tres horas más tarde, sobre el mediodía, algunos empleados del Instituto ratificaron que la supervisora de aseo estaba en el hospital San José, junto con las empleadas lesionadas.
Según algunos testigos, después del accidente, el patrullero que manejaba la tanqueta pidió ayuda médica, la cual llegó en minutos para movilizar a la señora Saldaña Urquijo al hospital, ubicado a pocos metros del lugar. De acuerdo con la Policía, las tanquetas, camiones blindados de las fuerzas del Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios), no pueden movilizarse rápidamente debido a su peso, 15 veces superior al de un auto normal, y no hubo ninguna mala intención del patrullero, quien entrará en un proceso disciplinario y administrativo en la Policía. La tanqueta fue trasladada por agentes del Tránsito para su respectivo peritaje. Según las versiones iniciales, la señora que murió pudo haber sido golpeada por el bómper trasero del vehículo. Lo cierto fue que pereció dos horas después del accidente, a los 33 años, y se dedicaba a recoger desechos en las calles del centro, por lo cual fue sumamente compleja la labor de identificación.
Poco después de su deceso, el supervisor de seguridad del hospital restringió el paso a la prensa por órdenes de sus superiores. Las otras dos víctimas continuaron allí, en manos de los médicos. El cuerpo de Claudia Patricia Saldaña terminó en Medicina Legal.