Tras la hecatombe contra España, el seleccionador costarricense, Luis Fernando Suárez, lanzó un mensaje instando a la resiliencia. “No estamos muertos”, advirtió el colombiano. Y acertó. Porque en un partido en el que dominó más Japón, los ticos vencieron 1-0, sumaron tres puntos y se jugarán el pase a octavos en el último encuentro, contra Alemania.