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El Mundial de fútbol de Catar es sin duda la mayor vitrina para impulsar a los jugadores que allí participan, pero también termina siendo un inevitable paredón de las inclementes críticas y para muchos de acuerdo con sus resultados, se convierte en el escenario donde las estrellas dejan de brillar, sin importar que tan solo hayan tenido un mal día. Y eso fue lo que sucedió en la tercera jornada del mundial en la que el joven Kylian Mbappé, se destacó en la goleada que la selección francesa propino a Australia, 4-1, mientras que las icónicas figuras, Robert Lewandowski y Lionel Messi no lograron brillar con la misma intensidad.