El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Ni con Benzema se rompió el maleficio

Un gol del francés puso en ventaja a los merengues, pero el local igualó sobre la hora para dejar abierta la llave de la Champions.

22 de febrero de 2011 - 06:14 p. m.
PUBLICIDAD

A la hora de enfrentar hechizos como el que le tenía el Olympique de Lyon al Real Madrid, muchas podían ser las contras, pero la sapiencia de José Mourinho le indicó que nada más efectivo para superar al verdugo merengue del último tiempo que darle de su propia medicina.

Y por ello Karim Benzema pareció ser el antídoto ideal porque en la primera que tuvo el delantero formado en el club galo no perdonó y ponía así en ventaja al visitante en un campo negado para los blancos: el estadio Gerland.

El reloj marcaba el minuto 18 del complemento, cuando Mou, cansado de la inoperancia de Emmanuel Adebayor en el último cuarto de cancha, mandó al campo al atacante francés, quien cambió la ovación del público local por el silencio en cuestión de segundos, tras unir la primera bola con la red.

Benzema no lo celebró, pero el técnico madridista y sus compañeros sí, quienes como toda la afición parecían desahogarse de una vez por todas ante su último verdugo continental y de paso acercarse a los cuartos de final de la Liga de Campeones.

De hecho, tras un primer tiempo de pocas emociones y más decisión del dueño de casa, el Real ya había avisado en el complemento con los postazos de Cristiano Ronaldo y Ricardo Carvalho. Los portugueses advertían en la pelota quieta, pero carecían de la pizca de fortuna que tuvo Benzema para marcar la diferencia.

Pero si de suerte se trataba, algo le correspondió al Lyon porque cuando más lucía atropellado y sin ideas para acercarse a Iker Casillas, en un cobro de costado aprovechó el salto de Cris y la definición de Bafetimbi Gomis para lograr un empate agónico.

Así, el Gerland volvió a resistírsele al Madrid —perdió allí tres juegos y empató igual número—, aunque el tanto marcado a domicilio le da la ventaja a los de Mourinho, ya que un empate sin goles les dará el tiquete a la siguiente ronda, la cual ya avizora el Chelsea luego de su triunfo a domicilio sobre el Copenhague con dupleta de Nicolás Anelka (0-2).

Ver todas las noticias