Durante dos meses Juan Pablo Montoya estuvo en el anonimato, aprovechando los pocos fines de semana libres que tiene antes de que empiece su temporada de carreras. Iniciando su descanso supo que será padre por tercera vez y pasó todos esos días, 63, sin conducir su auto de Nascar, junto a su esposa y sus hijos.
Este fin de semana su atención está enfocada en la carrera más larga y extenuante de cuantas disputa en el año, aunque no hace parte de la Nascar, sino de la serie Grand Am Rolex. No estará conduciendo el Chevy 42 de Target sino el prototipo Riley BMW número 02. Junto a sus colegas del equipo Ganassi, Darío Franchitti, Scott Dixon y Jamie McMurray, conforman tal vez la nómina más estelar de la carrera, que termina hoy a las 3:30 de la tarde y en la que él busca su tercer triunfo en cuatro participaciones.
El Espectador habló con Montoya sobre sus expectativas para este 2010.
¿Arranca el año más contento con la noticia de su tercer hijo que está en camino?
La verdad, arranca igual. Chévere la noticia, pero todavía falta hasta julio para que nazca, aunque sí estoy bastante contento por eso.
Hablemos de la Copa Sprint de Nascar. ¿Con qué propósito inicia el año en ese sentido?
Siendo realistas, si pudiéramos repetir lo del año pasado, entrar al Chase y ser competitivos, yo quedaría satisfecho y diría que fue un buen año. Es complicado saber a esta altura cómo vamos a estar respecto a los rivales, porque no hemos tenido el primer entrenamiento ni la primera carrera, pero en principio esa sería la meta.
El año pasado se escaparon un par de posibles victorias en óvalo. ¿Qué tanto anhela ese primer triunfo?
Llegará cuando tenga que llegar. Uno nunca sabe y no me estreso por eso. Realmente para mí lo más importante es entrar al Chase y se lo pongo así: el año pasado Kyle Busch ganó cuatro carreras, pero no entró al Chase y según él tuvo un mal año. Yo no gané ninguna carrera, pero sí entré al Chase y para mucha gente quedé como un héroe.
El próximo fin de semana correrá por primera vez el Bud Shootout, una carrera sin puntos previa a la apertura de la Copa Sprint acá en Daytona. ¿Será una ventaja estar entre los seleccionados para este evento?
Va a ser algo bueno, porque nos va a servir como una buena práctica para las 500 Millas. Vamos a usar carros diferentes, pero nos ayudará porque normalmente no se prueba mucho para las 500, para no arriesgar el carro que se va a usar en la carrera importante. En el Shootout uno puede ser agresivo e intentar cosas que no hace normalmente, porque no hay puntos en juego ni nada. Este año habrá algunas reglas nuevas para la primera carrera y todo eso vamos a poder probarlo ocho días antes.
El martes pasado probó su auto de la Copa Sprint de Nascar por primera vez desde la final del año pasado en Homestead. ¿Cómo han sido esas primeras sensaciones?
Sí, estuvimos probando en Disney la semana pasada y es de las veces que mejor me he sentido en el carro después de no manejarlo tanto tiempo. Normalmente hay que llegarle otra vez al comportamiento del carro y todo eso, pero esta vez de entrada me sentí como en casa.
Hablando de estas 24 Horas, esta vez no está en el prototipo 01 de Ganassi que disputa toda la temporada, sino en el 02. ¿Cambia eso la forma en la que toma esta carrera?
La verdad, sí. Estoy mucho más relajado este año, porque cuando lo que uno hace cuenta para un campeonato, uno no quiere ser el responsable de hacerle perder puntos al equipo y eso pesa un poco. Esta vez voy a manejar un carro que se trajo sólo para esta carrera y no tenemos que pensar en los puntos, sino únicamente en ganar la carrera. Eso me tiene más tranquilo.
Cambiaron este año de motor, ahora usan un BMW preparado por Dinan. ¿Qué mejora respecto al de años anteriores?
El motor tiene un poco más de potencia y es más fácil de manejar. El año pasado los Porsche nos tenían ventaja en la velocidad tope y creo que con este motor hemos recortado parte de esa diferencia, que nos costó haber perdido la carrera hace un año. Sin embargo, los motores Ford están muy rápidos, aunque creo que los rivales van a ser los mismos de siempre.
¿A cuál ve como el más fuerte?
Yo creo que el principal va a ser el otro carro de nuestro equipo, el 01. En los años anteriores siempre teníamos algún piloto no tan rápido como los otros, pero esta vez ellos están muy parejos. En nuestro carro también estamos en tiempos de vuelta muy parecidos los cuatro pilotos.
Entre sus coequiperos en el auto 02 está Jamie McMurray, su nuevo compañero de equipo en Nascar. Es el menos experto en estos autos. ¿Pesará eso en contra de sus opciones?
No. En la práctica nocturna del jueves él hizo el mejor tiempo y cada vez está más cómodo en el carro. Él además corre mucho en karts y eso le ha ayudado bastante. También tenemos una relación muy buena y eso hace las cosas más fáciles. Creo que estamos bastante bien.
Tomás Steuer, también en las 24
Además de Juan Pablo Montoya, este año Tomás Steuer, de 19 años, estará como representante nacional en la nómina de participantes de las 24 Horas de Daytona. Estará en la categoría de autos GT, como parte de la tripulación del Pontiac GTO R número 21. “Es impresionante estar en la pista con pilotos que han sido mis héroes”, le dijo Steuer a El Espectador. “Todo se dio a última hora y queremos terminar la carrera para salir felices de acá”. En Colombia, Steuer ha sido campeón nacional de automovilismo en dos ocasiones y cuenta con un triunfo en las 6 Horas de Bogotá. Durante el año se espera la participación de los hermanos Julián y Sebastián Martínez en el resto de la temporada de la serie Grand Am Rolex.