“Aquí alguien estornuda y es como si temblara”. La frase parecería broma o exageración propia del común, pero es la síntesis del estado de alarma que se tomó a México desde hace más de una semana, cuando se confirmó la pandemia de la influenza humana en el país norteamericano y la cual Tressor Moreno afronta a su manera.
Radicado hace cuatro años en territorio azteca, el mediocampista del San Luis reconoce la magnitud de la emergencia ya esparcida por el mundo, pero no se deja contagiar por el pánico generalizado y así las recomendaciones sugieran abstenerse de saludos, hoy hasta abrazará a Carlos Darwin Quintero en el gramado del estadio Corona de Torreón, donde no habrá público, pero sí afecto inmune al prejuicio.
¿Con el paso de los días la tensión entre la población disminuye o se mantiene?
No, la gente todavía está muy preocupada, porque sabemos que la situación no es fácil y que el riesgo de contagio permanece. Gracias a Dios estuvimos unos días fuera del país y los compañeros que se quedaron acá han estado cuidándose, así que por ese lado no ha habido tanto problema. Pero la alarma continúa y lo peor es que no se sabe cuándo va a terminar y qué pueda llegar a pasar.
¿Por ser deportistas las precauciones aumentan?
Todos debemos cuidarnos por igual. Apenas se supo esta situación, nos reunieron y hablaron sobre el virus y de inmediato nos aplicaron la vacuna para que estuviéramos en cierta forma protegidos y también para viajar sin complicaciones, ya que sabíamos de antemano que en Argentina o Paraguay la situación iba a tornarse medio complicada con la gente, así que debíamos tener nuestras precauciones.
¿Y en Buenos Aires y Asunción los recibieron con medidas extremas?
Pues la verdad lo esperábamos, pero a la larga tuvimos controles normales en ambas ciudades y no nos enviaron a un salón especial o nos retuvieron durante mucho tiempo, porque como íbamos con el médico del club, él dio el parte de que todos estábamos sanos y eso facilitó las cosas.
¿Se sintieron más observados que de costumbre?
Puede ser, pero no nos miran como bichos raros ni nada por el estilo, porque no hay razón para ello.
¿En el juego contra Libertad hubo alguna provocación?
El trato en la cancha fue muy normal y jugamos sin ningún problema, ni siquiera hubo insultos o gritos por parte de la gente en las tribunas, que no dejan de escucharse en los estadios. Y creo que eso también fue importante para estar metidos en el partido y lograr el resultado que necesitábamos para avanzar en la Copa.
¿Los entrenamientos se han desarrollado normalmente?
Todo ha sido dentro de lo normal, porque con los compañeros siempre vamos a tener contacto, a hablar cerca y todo lo que significa compartir vestuario. Entonces, si te pones a andar con tanta prevención, puede llegar a ser peor, así que hay que tener cuidado y nada más, porque si en estas instancias, tanto del torneo como de la Copa, no vamos a poder concentrarnos en los objetivos que tenemos, podemos echar todo a perder.
¿Usa tapabocas hasta para entrenar?
No se ha llegado a utilizar para los entrenamientos y esperemos que no sea necesario. En la calle la gente sí lo usa, porque todos estamos expuestos a contraer el virus, pero ni siquiera en la casa lo uso, porque vivo solo y salgo poco.
¿Qué es más raro, usarlo o jugar sin público como este fin de semana en los estadios mexicanos?
Es una situación delicada y seguro que al saltar a la cancha, uno va a extrañar ese ambiente de público. Pero es claro que necesitamos que la población pueda estar tranquila y con un estadio lleno el ambiente podría empeorar.
¿La posibilidad de no poder ser locales en la Libertadores los deja en desventaja?
Preocupa y sobre todo molesta, pero la Confederación tendrá sus razones, como también los clubes suramericanos, de tomar sus precauciones. Aunque creo que todo esto debe convertirse en una motivación especial por lo que nos ha pasado y esos factores en contra, ponerlos a favor de lo que pretendemos. De todo lo malo, hay que ver algo positivo y canalizarlo.
¿Cómo recibió la decisión de la Alcaldía de Bogotá de no prestarles El Campín para los partidos de la Copa?
Estaba muy al tanto de esa posibilidad, como obviamente Jairo (Patiño) y Diego (Álvarez) también, porque como colombianos estábamos supercontentos de jugar allá, ya que aparte de la ilusión de jugar en el país, sabíamos que la gente iba a ir a apoyarnos, pero infortunadamente hay situaciones que se salen de las manos y, más allá de la negativa, lo que duele es que las personas digan tonterías. Pero no debemos pelear por eso y seguir adelante.