El colombiano Oscar Muñoz se despidió el miércoles de la posibilidad de pelear por el oro en la división de -58 kg del torneo de taekwondo de los Juegos Olímpicos de Londres-2012 al caer 13-4 con el español Joel González, y ahora luchará por la medalla de bronce.
«Desgraciadamente no salieron las cosas perfectamente como yo las quería, creo que es cosa del destino, así lo que quiso Dios, y ahora tendré que esperar para saber quién será mi rival en el repechaje», dijo Muñoz visiblemente agotado a la AFP.
Nacido en Valledupar hace 19 años, Muñoz perdió el primer asalto por 1-0, en el segundo se recuperó cerrando ese tramo 2-2, pero en el tercero una patada en la cara del colombiano desniveló el pleito dejando al actual bicampeón mundial y europeo instalado en la final al llevárselo 10-2.
«Cuando me puso el pie en la cara me tomó ventaja, no pude alcanzarlo en los puntos, después de eso todo fue para él, colocó el combate a su favor y ya no pude hacer nada», se lamentó.
Muñoz, cuarto en la misma categoría en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Singapur-2010, tendrá una oportunidad de estar en el podio cuando conozca en la noche el rival de un repechaje.
«Espero que se haga la voluntad de Dios, tengo muchos deseos de ser medallista, y aunque estoy agotado voy para adelante porque quiero llevarle un título a Colombia», puntualizó.
El taekwondoca cafetero, debutante en Juegos Olímpicos, había llegado a semifinales tras vencer al yemení Mohammed Al-Kubati (14-2) en cuartos de final y al argelino El-Yamine Mokdad (8-1) en primera ronda, en combates disputados en el ExCeL Arena (este).