Sólo quedan las lonas verdes que ocultaban los entrenamientos de la mirada de los periodistas. Una contradicción, a fin de cuentas. La Universidad de Pretoria ya no tiene nada que esconder. Ni siquiera un guardia de seguridad custodia el acceso de la calle Burnet. Hasta la garita de policías está desierta. Aquí, después de cuarenta días, ya no está la selección albiceleste. Pero todavía quedan picando algunas sensaciones de los futbolistas argentinos recogidas después de la derrota ante Alemania, en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo. Las que brindó Carlos Tévez, en diálogo con El Espectador, antes de subirse al avión que lo trasladó hacia Buenos Aires junto con el resto de sus compañeros.
Y si hay alguien que no tiene nada que reprocharse, más allá del flojo funcionamiento colectivo, ése es Carlitos. El delantero de Fuerte Apache fue la figura de Argentina en el Mundial. Y a pesar de que la aventura por África terminó siendo un rotundo fracaso, el atacante del Manchester City inglés cumplió con creces. Por su rendimiento parejo y los dos goles que le marcó a México, que resultaron fundamentales para clasificar a los cuartos.
¿Qué explicación le encuentra a esta eliminación?
Pecamos de muchos errores y los alemanes no los perdonaron. Fueron demasiados y eso no nos permitió seguir vivos.
¿En algún momento pensaron que podían llegar a remontarlo?
Sí, porque ellos hicieron el primer gol a los tres minutos, llegaron una vez más y después casi no atacaron. Argentina manejó el juego en el primer tiempo y en el comienzo del segundo también. Estuvimos cerca de empatarlo, pero ya estábamos totalmente jugados.
¿Qué siente respecto a toda la bronca que existe en Argentina por esta goleada en contra?
Personalmente, siento frustración por no poder darle a la gente la alegría que todos queríamos. Pero, bueno, hay que replantearse muchas cosas… Cada uno sabe lo que tiene que mejorar y qué corregir.
¿Ni siquiera lo pone feliz haber tenido un gran Mundial a nivel individual?
La decepción es igual a la del resto de mis compañeros. Por un lado, estoy tranquilo. Porque yo dejé todo lo que tengo, las piernas, el alma… Hay más impotencia que otra cosa. Porque uno solo no gana los partidos. Acá fuimos 11 jugadores en la cancha y cuando no salen las cosas, no se puede.
¿Fue peor esta derrota o la de Alemania? Aquella había sido por penaltis…
Las dos fueron duras. Pero esta, un 4 a 0, es más difícil de digerir. Con el equipo que teníamos, perder de esta manera es complicado de entender.
¿Qué se pueden reclamar ustedes mismos?
No sé… Esto es un Mundial. Cuando te levantás mal, perdés y te volvés a casa. Así de sencillo es este asunto. Veníamos haciendo las cosas bien, pero los delanteros no pudimos hacer nada en ataque.
¿No cree que la selección dependió más de lo que pudieran hacer los futbolistas a nivel individual y nunca hubo un trabajo de equipo?
No, el trabajo estuvo. Sabíamos que Alemania nos iba a complicar de la manera que lo hizo. Y esta vez pagamos.
¿Los sorprendió Alemania? Maradona dijo que tenía todo controlado, que estaba trabajado.
Alemania jugó de la manera que lo venía haciendo. Los contraataques que le hizo a Inglaterra también los sufrimos nosotros.
¿Cree que Diego debe continuar, que está preparado anímicamente?
Esa es una decisión que debe tomar Maradona y uno no se puede meter. Creo que tiene que descansar, pensar un poco y resolver.
¿Qué le dejó Maradona como entrenador?
Mucho. Nosotros veníamos siendo los favoritos y hoy no somos un desastre por haber perdido de esta manera. Acá, desde el principio fuimos un equipo y estoy orgulloso.