Por más que la llave entre Inter y Manchester United quedara abierta para la vuelta en Old Trafford, que el Barcelona se llevara un poco más con el punto en su visita al Lyon o que Chelsea hiciera respetar su condición de local frente a Juventus, el partido de los octavos de final de la Liga de Campeones fue el que protagonizaron ayer Real Madrid y Liverpool en Madrid.
En el Santiago Bernabéu se dieron cita dos de los clubes más ganadores de la Champions, como quiera que entre ambos reúnen 14 orejonas (nueve blancas y cinco rojas). Un duelo de grandes que no se daba desde la final de 1981 en París, cuando los ingleses se impusieron con el gol de Alan Kennedy, a nueve minutos del final.
Por eso el miércoles en la capital española se respiraba cierto ambiente de revancha, la cual no pudo ser, al menos en la ida tras el 0-1 final gracias a la anotación de Yossi Benayoun a ocho del final. Los madridistas, entonces, deberán profanar Anfield el próximo 10 de marzo, cuando se dispute el juego de vuelta para avanzar a cuartos, instancia a la que no llegan desde 2005.
Por ahora la ventaja parece ser del Liverpool, que el miércoles hizo el negocio con un planteamiento algo conservador, pero en definitiva, efectivo, que neutralizó por completo a un Madrid carente de desequilibrio, salvo una que otra escaramuza del holandés ArjenRobben.
Ni siquiera el cambio de Guti por Marcelo, ordenado por el técnico local Juande Ramos para el complemento, permitió encontrar la claridad ofensiva merengue. Lo de Raúl e Higuaín fue tan opaco, que el arquero Pepe Reina salió prácticamente con el uniforme limpio del Bernabéu.
Los de Rafa Benítez por su parte llegaron poco a predios de Casillas, pero alcanzaron a generar el suficiente riesgo, en especial con Fernando Torres, que pese a sus molestias en el tobillo, aguantó 62 minutos en el campo y a los 20 tuvo un mano a mano que resolvió para fortuna de los intereses locales, el meta de la selección española.
Bayern también golpeó afuera
Pero el Liverpool no fue el único que extrajo botín en condición de visitante, ya que el Panathinaikos sorprendió a ‘El Madrigal’ e igualó a un tanto con el Villarreal que ahora está obligado a marcar en el Oaca Spiros Louis, de Atenas porque un empate sin goles le dará el tiquete a la siguiente fase a los griegos.
De igual forma, otro que sacó provecho fuera de su feudo fue el Bayern Munich, que en su paso por Lisboa venció 0-5 al Sporting y con un empate en el Allianz Arena o incluso perdiendo 4-0, estará inscrito en los cuartos de final de la competición.
Los dirigidos por Jurgen Klinsmann dieron cátedra en el estadio José Alvalade II de la capital portuguesa y se impusieron con autoridad de sobra, gracias a las anotaciones del francés Ribery (min 41 y 62), el alemán Miroslav Klose (56) y el italiano Luca Toni (84 y 90).
El único que hizo respetar su casa fue el Chelsea que venció por la mínima a Juventus con gol del atacante marfileño Didier Drogba a los 12 minutos de juego.
Los juegos de vuelta se realizarán entre el 10 y 11 de marzo próximos. La primera jornada tendrá los juegos Liverpool-Real Madrid, Juventus-Chelsea, Panathinaikos-Villarreal y Bayern Munich-Sporting, mientras la segunda tendrá la siguiente programación: Barcelona-Lyon, Manchester United-Inter, Porto-Atlético de Madrid y Roma-Arsenal.