En las grandes competiciones se pueden presentar sorpresas, como la victoria de Grecia en la Eurocopa de 2004, pero sin duda que para la edición que comienza hoy, en Polonia y Ucrania, la apuesta debe ser por Alemania y España.
No obstante, yo realmente confío en que Holanda tiene una excelente oportunidad de ganar, como lo hicimos nosotros en 1988. El grupo, que jugó la final del Mundial de Suráfrica, está más maduro y cuenta con varios de los mejores atacantes del momento, como Klaas-Jan Huntelaar, Robin van Persie, Arjen Robben, Ibrahim Afellay, Rafael van der Vaart, Wesley Sneijder y Dirk Kuyt.
El problema de Holanda ha sido combinar de manera adecuada y balanceada a todas sus estrella. No sé si en este torneo el técnico Bert van Marwijk encuentre la fórmula para sacarles el mejor provecho a sus muc hachos.
Y si me piden que escoja entre Alemania y España, tendré que inclinarme por los teutones, que tienen un equipo brillante, joven y muy sólido, cuyo gran rival será España, que sin embargo llega con varios jugadores lejos de su mejor nivel.
Los alemanes dieron espectáculo en la Copa Mundo y tienen algunos futbolistas fantásticos a los que resulta un placer ver en acción, como Toni Kroos, Thomas Muller y Mesut Ozil en el mediocampo y Miroslav Klose adelante.
Y, por supuesto, su base, Bastian Schweinsteiger. La gente se pregunta si no estará afectado por el penalti que falló en la final de la Champions League ante el Chelsea, pero puedo asegurarles que no. Fue un momento muy duro para él, pero es un guerrero y está listo para la revancha
Quisiera ver cómo la localía puede servirles a Polonia y Ucrania. Los jugadores del Borussia Dortmund Robert Lewandowski, Jakub Blaszczykowski y Lukasz Piszczek tuvieron una temporada de ensueño y veo al primero, futbolista del año en la Bundesliga, con la capacidad para ser una de la figuras de la Eurocopa 2012.
Ucrania espera, de la mano de Andrey Shevchenko, avanzar por lo menos a la segunda fase, algo con lo que se podrían conformar. No creo que vaya a ser un buen torneo para Inglaterra e Italia, dos países en los que viví buenos momentos como jugador. El fútbol inglés tiene el problema de que las figuras de su liga en las posiciones más importantes, como arquero, defensa central, armador y centro delantero, son extranjeras. Por eso, aunque hay calidad, no hay superestrellas. Y, para completar, su entrenador apenas lleva seis semanas al frente del equipo.
El fútbol italiano, en medio de polémicas por corrupción y arreglos de partidos, no vive el ambiente ideal para afrontar una competencia tan importante.
Francia tiene algunos jugadores soberbios, como siempre, pero no creo que Laurent Blanc pueda reverdecer las glorias de la generación que ganó el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000.
* Cedido por www.laureus.com a El Espectador