La última vez que pisó tierra colombiana, Nicolás Massú era apenas una joven promesa del tenis chileno. “Yo tenía 19 años y viajamos a Bogotá a jugar la Copa Davis con El Chino Ríos. Recuerdo que le gané a Mauricio Hadad, en ese momento el número uno de Colombia. La serie terminó 5 a 0. Eso fue en 1999 y desde entonces nunca pude volver. Incluso este año tenía muchas ganas de participar en la Copa Petrobrás, pero estaba agotado físicamente”.
Pasó casi una década, en la que Massú se instaló en la élite del tenis, ganando seis torneos del circuito ATP, dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 (sencillos y dobles) y ese mismo año llegó a ser el noveno mejor jugador del mundo.
“Nunca olvidaré esa temporada, ya que me marcó como ser humano, como deportista, como todo. El podio olímpico quedará grabado en mi carrera y en la memoria de mi país”.
Hoy, con 29 años recién cumplidos, Nicolás Massú atraviesa una realidad bien distinta. Luego de sufrir un pronunciado bajón tenístico decidió participar en el circuito Challenger con el claro objetivo de recuperar puntos y, sobre todo, la autoestima perdida. Luego de sus buenas actuaciones en Florianópolis y Montevideo, el tenista chileno aceptó la propuesta de El Espectador de analizar su inminente participación en el Torneo Challenger de Cali que comienza la próxima semana.
¿Con qué expectativas viaja a Colombia?
Estoy ansioso por volver a un país que siempre me ha tratado de manera increíble. Va a ser un torneo duro, pero yo tengo expectativas altas. Me gusta jugar en Cali porque está a 800 metros de altura, condiciones muy parecidas a las que existen en Santiago de Chile donde me entreno habitualmente. Sin duda aspiro a ganar el torneo.
La diferencia entre Santiago de Chile y Cali es el calor…
Sí, claro, pero no creo que me afecte. Como profesional estoy acostumbrado a jugar en todos lados, así que espero llegar con un par de días de anticipación para adaptarme a la temperatura de Cali y rendir lo máximo posible.
¿Cuáles serán los rivales más peligrosos del torneo?
Hay varios jugadores con buen nivel, el peruano Luis Horna; Pablo Cuevas, de Uruguay, y también el colombiano Santiago Giraldo, a quien conozco bastante bien, porque me entrenaba con Ricardo Sánchez, quien fue técnico de Colsánitas durante cinco años.
¿Qué opinión tiene de la actualidad del tenis colombiano?
Puedo hablar de Alejandro Falla y Giraldo, dos jugadores que están sacando la cara por su país en los últimos años. Son jóvenes, trabajadores y todavía les falta mejorar su nivel cuando compiten en el exterior. Me gustaría jugar la final de Cali contra Santiago, sería un buen broche para el final de mi temporada.
¿Qué puede esperar el público colombiano de Nicolás Massú?
Me siento mejorando día a día, estoy con ganas. Creo que en esta gira suramericana estoy jugando mucho mejor que a principios de año. Tuve un declive muy pronunciado y llegué a estar 148 en el mundo, me fui muy atrás. Hoy, siete meses después, siento que mi tenis está volviendo. Espero poder demostrarlo la semana que viene en Cali.
Después de jugar en los mejores torneos del mundo, ¿es difícil para usted retornar al circuito Challenger?
La verdad es que no estoy acostumbrado, no sólo por el tema del torneo, sino por el tema del dinero, los puntos que se reparten y el hecho de que todos los jugadores me quieren ganar por mi trayectoria. Quizá sea un retroceso porque los Challenger yo los utilizaba al comienzo de mi carrera para ascender posiciones y ganar experiencia. Pero tampoco es tan terrible, si no que es un proceso necesario. También podría ir a jugar las clasificaciones de los torneos grandes, pero decidí jugar el Challenger porque lo que necesito es ganar partidos.
¿Qué importancia tiene la confianza en este deporte?
Es fundamental y ahora le puedo decir que la confianza volvió a mi cuerpo, que es lo que buscaba. Ahora me siento capaz de ganar torneos importantes y de enfrentarme de igual a igual con cualquier jugador, algo que no me ocurría hace seis meses cuando perdía con rivales inferiores a mí.
¿Cuáles son sus metas para la próxima temporada?
Tengo el objetivo de volver a estar entre los 25 primeros del mundo. Los resultados de las últimas semanas me hacen sentir más seguro y ganador, por eso ganar el torneo de Cali será un paso más dentro de mi recuperación tenística.
En su larga carrera como profesional usted se ha enfrentado a Roger Federer y a Rafael Nadal, ¿cómo visualiza la lucha por el primer puesto?
Para mí Federer es el jugador más grande de todos los tiempos, es el jugador más completo y lo corroboró en el pasado Abierto de Estados Unidos. La gente se preocupaba por las derrotas que sufrió esta temporada, pero es parte de la vida de un ser humano. Después de seis años en el máximo nivel es natural tener seis meses un poquito más bajos ni siquiera malos, porque no perdió nunca antes de las semifinales en torneos grandes. Rafael es un crack, pero creo que Roger volverá a ser el número uno muy pronto.