Luis Bedoya no tiene ninguna encrucijada en su alma. Tras tres años al frente de la Federación Colombiana de Fútbol tiene absolutamente claro que va por la reelección. Mientras las votaciones llegan en el mes de marzo, trabaja desde ya con el convencimiento de crear un plan estratégico para poder clasificar al Mundial de Brasil 2014, sin importar si es él o no el presidente.
Aún con el dolor de no conseguir un tiquete a Sudáfrica 2010, el dirigente nacido hace 49 años en Bogotá, trabaja un documento —por ahora en borrador— con algunos dirigentes colombianos para esclarecer uno a uno los objetivos que deben cumplirse en los próximos cuatro años.
Y aunque ya empezaron a sonar los nombres de Francisco Maturana, Hernán Darío Gómez y hasta el del argentino Ricardo Lavolpe para suceder a Eduardo Lara, versión que fue desmentida por el mismo Bedoya, el afán hoy no es buscar un entrenador sino detectar los errores del pasado.
¿En qué se ha avanzado en ese plan del que usted habla?
Ahora mismo es difícil orientarse, porque no hay ningún proceso que esté arrancado. Por el contrario, las selecciones están buscando amistosos con miras al Mundial, cuadrando aspectos de concentración y demás. Pero de alguna manera tenemos que mirar qué fue lo que se hizo mal, porque esto no es sólo culpa de Luis Bedoya ni del actual Comité Ejecutivo, pues hace tres mundiales que no clasificamos.
¿Y qué conclusiones ha sacado?
Pues más que conclusiones, queremos llegar a un documento final que estamos elaborando con algunos directivos, en el que hemos sido muy autocríticos. Por ahora es un borrador que luego queremos nutrir con los técnicos y los mismos periodistas. Será una matriz interesante, en la que determinaremos los sueños, las realidades y los caminos para acercar a esos sueños. Es un tema que se está trabajando y de ahí creemos que puede salir un plan estratégico, pero un plan general en cuanto al aspecto deportivo y enfocado especialmente a la selección de mayores, con la única meta de ir al Mundial.
¿Va firme por la reelección?
Yo voy por la reelección, no quiero dar la imagen de que me estoy dedicando a politiquear. Yo le he dicho a los clubes, ustedes son los que votan, yo sólo voy a seguir trabajando, ustedes decidan, lo que sí he hecho es poner mi nombre a consideración.
Entonces, ¿sólo hasta marzo se va a elegir al nuevo técnico de la selección?
No necesariamente, porque las elecciones son en marzo, pero la posesión es hasta finales de agosto. Pero, además, dentro de esa política que queremos crear con respecto a la selección de mayores y a la designación de su técnico no debería importar quiénes integren el Comité. Es decir, yo quiero que sea la nueva política del fútbol colombiano y no la política del Comité actual.
Pero la gente de la calle se preguntará, ¿cómo después del fracaso del proceso a Sudáfrica 2010, quiere usted ser reelegido en la presidencia?
Hoy yo encuentro en los directivos ese respaldo, porque se dan cuenta de los resultados. Y en qué se nota, en tres bases fundamentales sobre las cuales hemos trabajado: la deportiva, la administrativa, que tenía que ver con la recuperación de los aspectos financieros de la Federación, y una tercera de gerencia internacional. Arranquemos por la última, hoy la gente siente que nuevamente la Federación es escuchada a nivel internacional con posiciones importantes en la Fifa y en la Conmebol. Somos reconocidos, porque hoy Colombia, dentro de lo que representa en su imagen internacional, tiene un Mundial de Fútbol —el Sub 20 en 2011— y ese es un logro latente, que se puede mostrar.
¿En lo administrativo?
Puedo decir que las finanzas de la Federación están totalmente saneadas, tiene unos contratos importantes, unos patrocinadores que nos dan credibilidad. La entidad se puede dar el lujo de decir que no le debe un peso a nadie. Recuerde que hace tres años teníamos un déficit de más de $4 mil millones. Hoy podemos decir que tenemos fondos suficientes para iniciar proyectos nuevos, como el que estamos arrancando con la construcción de la sede de las selecciones.
Y la tercera y más importante, ¿la deportiva?
La complicada y que es el objetivo primordial de la Federación, en la que hay que hacer un doble balance. Tenemos frente a nuestras selecciones menores un relativo éxito, digo relativo porque la Sub 20, pese a tener un excelente equipo y en la que invertimos mucho, no clasificó. Con la selecciones Sub 17 participamos en tres mundiales en estos tres años, dos en hombres y uno en femenino. En las otras modalidades que tenemos, fútbol sala y fútbol playa, hemos ganados medallas de oro y de plata a nivel suramericano.
Además tenemos cuerpos técnicos permanentes en fútbol femenino, sala, de menores y en mayores. Eso nos acarrea un gran costo, pero este es el objetivo primordial de la Federación, que no es otra cosa que es estar creando fútbol desde la base. Y adicionalmente nos hemos metido también en el semillero. Hoy la entidad tiene el Torneo Sub 18, en el cual en su primer año participaron 100 equipos y 2.000 jugadores.
¡Pero con la de mayores se fracasó!
Yo no sé si llamarlo fracaso del todo, porque si bien no se lograron los resultados, igual se hicieron cosas importantes desde el punto de vista administrativo, que es donde uno debe hacer el balance. Nuestra selección siempre tuvo las mejores condiciones desde los vuelos hasta las concentraciones y los hoteles. Hay que evaluar entonces si el error es la escogencia del técnico, de los jugadores o nuestra falla es estructural y hacia allá va el trabajo que estamos haciendo hoy.
Pero el principal objetivo, que es clasificar al Mundial de mayores, la Federación no lo cumplió.
Por eso, en este aspecto es en que tenemos que concentrarnos exclusivamente. Ya no estamos, como hace tres años, hablando de cosas administrativas y gerenciales. Esa parte hoy la damos por superada. Nuestro desafío es el Mundial de 2014.
Se viene también en 2011 el Mundial Sub 20…
Sin duda alguna. Haber conseguido esa sede, frente a la imagen que ha tenido el país en años anteriores y que nos hayan creído todos los dirigentes de los continentes del fútbol fue un gran logro, pues nos enfrentamos contra Venezuela, que tiene una infraestructura impresionante en estadios. Nos enfrentamos entonces ante un desafío enorme, del cual estoy seguro de que vamos a salir adelante.
Y también tendría que sacar pecho con el inicio, por fin, de una sede de las selecciones…
En eso hay que dar un agradecimiento especial al alcalde Samuel Moreno, que creyó en nosotros. En la última recomendación que recibimos de la Fifa nos aconsejaban dividir la obra en tres partes y para la primeras dos ya tenemos todo el dinero. En este momento estamos en el proyecto definitivo con los arquitectos y simultáneamente con los estudios de suelos y licencias, así que para finales de febrero yo calculo que podamos comenzar a construir el primer módulo. La idea, claro, es que para el Mundial de 2011 esté totalmente terminada.