Se habló de renovación, de comenzar de ceros, sin pasados de odios ni rencores. De elegir un técnico que no dividiera, que no polarizara, de un proceso que uniera a todos con el único objetivo de clasificar a Brasil 2014, después de pasar la pena de no asistir consecutivamente a tres mundiales. Pues bien, después de una labor de selección, en el que claramente no se conocieron los nombres de los otros candidatos, hoy está todo cantado para que el Comité Ejecutivo de la Federación Colombia de Fútbol oficialice el nombre de Hernán Darío Gómez, como ‘nuevo’ técnico de la selección de Colombia.
Y aunque se señala que no todos los miembros de la junta están de acuerdo con el nombre de El Bolillo, hoy después de las 2 y 30 de la tarde, en las instalaciones del hotel La Fontana, el entrenador antioqueño, de 54 años, sería nuevamente el capitán del barco, el mismo que condujo con éxito en la eliminatoria a Francia 98 como entrenador, y en Italia 90 y Estados Unidos 94, como asistente de Francisco Maturana, quien en esta oportunidad cumplirá con el papel de técnico en desarrollo.
El regreso de la rosca paisa a la selección nacional se nutriría con Leonel Álvarez, quien suena con fuerza para el cargo de asistente técnico, y René Higuita, en calidad de entrenador de arqueros. Lo mismo que antes.
A Gómez, un técnico que genera odios y amores, polémica y división, sin embargo, lo respaldan los resultados que logró con el equipo nacional (ver gráfico) y la selección de Ecuador, a la que llevó al Mundial de 2002. Claro que también su pasado inmediato lo deja mal parado, pues en 2008 renunció a Guatemala antes de comenzar las eliminatorias y ese mismo año con Santa Fe estuvo en dos torneos sin clasificar a los cuadrangulares semifinales.
Y para los que hablan de que la llave Maturana-Gómez en sinónimo de cordialidad, cabe recordar algunos incidentes entre los dos. Después de la eliminación de Francia 98, el chocoano sostuvo: “Sabía que Colombia no iba a ocupar lugares estelares, pero mi preocupación era que no fuéramos a morir colgados de un palo o tirando para arriba el balón. Paraguay y Chile se fueron del Mundial, pero el sabor que dejaron ellos era diferente al que dejó Colombia”. Bolillo le ripostó que era necesario “buscar personas que den claridad porque en estos momentos las que han hablado sobre Francia son personas con resentimientos de la selección”. También manifestó que se “trata de tapar lo que se hizo en Estados Unidos por lo que pasó en Francia”.
El odontólogo no se quedó callado y señaló: “Quiero ser directo con el cuerpo técnico, me parece que se les fue la mano, la selección no es de ellos, es de todos y todos podemos emitir juicios que deben ser respetados. Terminado el Mundial yo asumí mi fracaso y a los 15 días entregué mi informe. Lo que fue el 94 fue el 94, ahí corté mi cuenta, nunca se comprobó lo que se dijo de indisciplina y punto. Me parece un pecado de lesa majestad esperarse cuatro años para decir las cosas que pasaron en su momento, ¿por qué Hernán no dijo lo que pasaba cuando yo presenté el informe?, me parece grave que de pronto se haya quedado en algo y que le volvió a pasar cuatro años después”.
Haciendo un repaso de los técnicos que han repetido su puesto en la selección nacional, los primeros en hacerlo fueron Gabriel Ochoa Uribe (1963 y 1985) y Efraín Caimán Sánchez (1963, 1975 y 1983), con quienes no se logró ninguna clasificación. En la historia más reciente está Maturana, quien brilló en su primera etapa y fracasó en la segunda, con la eliminación a Corea y Japón, aunque ganó la Copa América 2001, y Luis Augusto García (1991 y 2000-01), quien en el proceso al Mundial de 2002 fue retirado del equipo, con un quinto lugar en las eliminatorias.
En Brasil, por ejemplo, los más prestigiosos entrenadores que han dirigido varias veces son Jorge Mario Lobo Zagallo (1967-68, 1970-74 y 1994-98) y Carlos Alberto Parreira, en las eliminatorias y los mundiales de 1994 y 2006. Los dos con saldo a favor. En Argentina, figura Basile, quien estuvo entre 1991 a 1994 y 2006 a 2008, con un primer paso exitoso y el otro en rojo. Renunció y fue relevado por Maradona.
En Uruguay, cinco entrenadores han dirigido dos veces a la selección. Juan López, en los 50, Juan C. Corazzo en los 60 y Juan Hohberg en los 70. Los más recientes fueron Óscar Washington Tabárez, de 1998 a 1990 y desde 2006 hasta la fecha, con su clasificación a Sudáfrica. Víctor Púa estuvo entre 1998 y 2000 primero (lo reemplazó Daniel Passarella) y luego de 2001 a 2003. Estuvo en Corea y Japón.
Los ejemplos son muchos, pero la realidad es otra. La última palabra la dará hoy el Comité y luego será Hernán Darío el responsable de cortar la racha de eliminaciones y demostrar que sus rabietas del pasado quedaron atrás y que es capaz de liderar un proceso exitoso en lo deportivo y en lo personal.