El mismo día de la semana pasada, cuando se celebraba el último partido del campeonato profesional de béisbol de los Estados Unidos, comenzaba la NBA, la liga de baloncesto más importante del mundo.
Así que los amantes del deporte espectáculo no tuvieron receso. Pasaron de los batazos, los certeros lanzamientos y las sensacionales atrapadas, a las clavadas, gardeos y lanzamientos triples que sólo son capaces de hacer hombres gigantes con una pelota de color naranja.
Y como cada temporada, desde la primera cesta varios equipos presentan sus candidaturas al título y un puñado de estrellas arranca su carrera por el trono que dejó vacante Michael Jordan hace ya casi una década.
“Hemos tenido buenos jugadores, fantásticos, pero ninguno con el dominio y la supremacía del número 23 de los Chicago Bulls”, dijo en el discurso de apertura el comisionado David Stern, máximo dirigente de la NBA.
Lakers y Celtics, favoritos
En el primer renglón en la lista de opcionados están los Celtics de Boston, últimos campeones, que ahora tienen el objetivo de consolidar una generación ganadora como las que les permitieron ganar sus primeros 16 títulos entre 1957 y 1986. Y aunque esa no será una tarea sencilla, el técnico Doc Rivers contará nuevamente con su tridente mágico, conformado por Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen, quienes lideraron al equipo el año pasado a la conquista de la Conferencia Este.
En el Oeste el duelo será, tal vez, mucho más parejo, pues hay varios quintetos muy equilibrados. Los Lakers de Los Ángeles, sin embargo, tienen ligera ventaja sobre los Spurs de San Antonio, los Rockets de Houston y los Hornets de Charlotte.
Los californianos, nuevamente bajo las órdenes de Phill Jackson, llegan más fuertes que nunca después de recuperar al pívot Andrew Bynum y contratar a finales de la temporada pasada al español Pau Gasol. La obsesión de Kobe Bryant por conseguir su cuarto título de liga, el primero sin Shaquille O’Neal, es el gran combustible para el equipo.
En el plano individual también se librará un cerrado duelo entre talentosos jugadores ya consagrados que están cerca del salón de la fama.
Bryant, por supuesto, es el primero, pues fue el Jugador Más Valioso de la campaña 2007-2008. Y con él, Tim Duncan, inacabable a pesar de los años, aunque cada vez más dependiente de la ayuda del francés Tony Parker y el argentino Emmanuel Ginóbili, la figura del contingente latinoamericano, quien sin embargo será baja por lesión al menos durante los primeros meses. Pero tal vez para quien la nueva temporada será un verdadero desafío será para Lebron James, escolta de los Cavaliers de Cleveland, presente y futuro del baloncesto norteamericano, a quien sólo le falta un título de la NBA para confirmar que es el llamado a ocupar el trono de Jordan.