Si el sábado Serbia y España habían conseguido los primeros pasajes con triunfos emocionantes y con tensión hasta el último minuto, los dos siguientes partidos de la cita planetaria en Estambul quedaron sentenciados muy pronto y el último cuarto fue un mero trámite.
Francia, sin su estrella Tony Parker y dos meses después del fracaso de su selección de fútbol en Sudáfrica 2010, traslada la decepción al baloncesto, después de que un arranque ilusionante con tres victorias en el grupo D, una de ellas ante la favorita España, elevara las expectativas.
Este lunes, el gran atractivo será el primer partido de Estados Unidos en las rondas de eliminación directa, ante la teóricamente fácil Angola, mientras que rusos y neozelandeses pugnarán por otro billete en un pulso en principio más equilibrado.