Sí, perdió España. No jugó bien, cayó el superfavorito y fue el gran batacazo del Mundial. Pero perdió por su incapacidad para concretar, porque quiso resolver tirando pelotazos y gracias al formidable trabajo defensivo de los suizos.
En el fútbol es tan importante marcar goles como evitarlos. Y Suiza hizo las dos cosas: marcó uno e impidió todos los que buscó su rival. Era imposible pretender un juego diferente ante el equipo de las estrellas, ante la mejor España de la historia, ante los campeones de la Eurocopa y ante una selección que sólo había perdido un partido de 25 jugados.
El jugador más caro de Suiza, el capitán Gokhan Inler, cuesta menos que el más barato de España.
Suiza ganó con gol de Gelson Fernandes, nacido en Cabo Verde, a los 52 minutos, y pudo ponerse 2-0 si el remate de Eren Derdiyok, después de sacarse a Piqué y Puyol con un solo boleto, no se estrella en el palo.
En la historia mundialista nunca una selección que perdió el primer partido fue campeona. Tres equipos vencidos en su debut llegaron a la final: Alemania en el 82, Argentina en el 90 e Italia en el 94. Y sólo el 18% de los que comenzaron perdiendo avanzaron a octavos de final.
Si los suizos salen primeros en la fase clasificatoria, España, siendo segunda, tendría que jugar contra Brasil en octavos de final, siempre y cuando los pentacampeones ganen en su grupo.
El 1-0 de Chile contra Honduras fue muy corto para el dominio de los suramericanos, que repitieron el mismo planteamiento de la eliminatoria, donde fueron el segundo equipo más goleador, con 32 tantos en 18 partidos. Chile es hasta hoy el equipo más interesante tácticamente del campeonato.
Marcelo Bielsa fue fiel a sus principios y a sus predicamentos futbolísticos. Jugó con tres defensas: Carmona, Medel y Ponce. Tres volantes de ida y vuelta: Isla, Millar y Vidal fueron la clave del partido por sus recorridos y su manejo. Un mediocampista creativo, que fue Matías Fernández, y tres delanteros: Alexis Sánchez, Jorge Valdivia, que entraba y salía, y Beausejour.
En un Mundial muy defensivo, temeroso, con doble línea de cuatro en los equipos más débiles, con poca ambición y escasa claridad para atacar, lo que hace Chile merece aplausos. Ojalá le funcione.
Diego Forlán volvió a ser el hombre de Uruguay. Dos anotaciones suyas y un pase gol le dieron el triunfo sobre Sudáfrica, que podría ser el único local que no avance a la segunda ronda en la historia mundialista. Si eso pasa, chao vuvuzelas.
Guerrero de Caracol Radio.
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