La selección de Uruguay sufrió más de lo esperado para superar por 4-2 a Perú y con su victoria alcanzar el segundo lugar en la clasificación de las eliminatorias suramericanas del Mundial Brasil 2014.
Los charrúas salieron decididos a reivindicarse luego del empate en casa ante Venezuela, la semana pasada, lo que significó una decepción para la plantilla y los aficionados.
Y muy rápido generó peligro en el área inca.
El gol era inminente. El defensa Sebastián Coates se fue al ataque y cabeceó un centro desde el costado, Luis Suárez la rosó, por lo que el arquero Penny no pudo controlar la pelota, despejada por un defensa cuando se iba al fondo de la red.
El árbitro brasileño Leandro Vuaden, con la asesoría de su juez de línea, validó la anotación.
Perú, sin embargo, mantuvo su esquema y siguió apostándole al contragolpe, por lo que Uruguay siguió generando peligro. Al minuto 39 Maximiliano Pereira recogió un rebote tras remate de Suárez y amplió el marcador.
Bajó la presión uruguaya y Perú comenzó a crecer. Tímidamente adelantó sus líneas y logró el descuento en una acción en la que Diego Godín, en un centro de costado, mandó la pelota a su propio arco.
Apenas comenzó el segundo tiempo llegó el empate inca, en una jugada en la que Paolo Guerrero les ganó a los centrales y de puntazo venció a Muslera.
A partir de allí el partido ganó en intensidad, emoción y pierna dura. Alentado por su público, Uruguay fue a buscar el triunfo, pero Perú llevó peligro de contragolpe.
Los charrúas desperdiciaron un penalti, por intermedio de Diego Forlán, luego de una clara falta en el área sobre Édison Cavani.
Y cuando los nervios empezaban a sentirse en el estadio Centenario y la gente se miraba sin entender lo que pasaba, Cristian Rodríguez, quien ingresó al campo dos minutos antes, anotó el tercero de golpe de cabeza, aunque el jugador que lo habilitó venía de posición inválida.
El final fue a puro nervio y emoción, y ambos estuvieron cerca de marcar en más de una ocasión, hasta que Eguren, en tiempo de adición, sentenció el compromiso y le dio tranquilidad a Uruguay, que ascendió al segundo lugar de la tabla.