Pocas veces Óscar W. Tabárez revela sus emociones. Este sábado, sin embargo, dejó escapar un par de lágrimas durante la celebración de la victoria uruguaya 2-1 sobre Corea, que clasificó a los charrúas a los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010.
‘El Maestro’ estaba conmovido y contagiado por el llanto de varios de sus jugadores y por decenas de aficionados celestes que no paraban de gritar: “uruguayos, uruguayos, uruguayos”, en las tribunas del estadio Nelson Mandela Bay, de Puerto Elizabeth.
¿Qué sensación tiene al clasificar a su selección entre las ocho mejores del torneo?
Alegría, una alegría inmensa por el grupo de jugadores, por sus familias y por todo nuestro país, la gente seguro que lo está disfrutando mucho.
¿Cuál fue la clave para superar a Corea del Sur?
Los muchachos dieron una gran demostración de temperamento, madurez y clase. Asumieron bien el golpe del empate y jugaron mejor los minutos finales.
¿Desconfió del triunfo en algún momento?
Fue una victoria muy trabajada, aunque sabíamos que Corea iba a ser así. Nos sorprendió porque planteó un partido diferente a los que había hecho en primera ronda e impuso su condición física. Fue un encuentro muy parejo y disputado en el que la fortuna nos acompañó.
¿Ya es la mejor actuación uruguaya en un Mundial desde 1970?
Eso nos emociona mucho, porque nuestro país es futbolero y la gente sueña con volver a ser campeona mundial. Nosotros estamos contentos, pero vamos por más, tenemos ambiciones en este torneo, aunque lo único que podemos prometer es trabajo y lucha.