Inicialmente fue bautizado como «Mintonette”.
Su técnica encantó al mundo con velocidad y en 1964 ya hacía parte de los Juegos Olímpicos. Japón, la Unión Soviética y Estados Unidos han intentado “reinar” en la disciplina, pero ninguno, aún, puede ser considerado el “rey”.
El voleibol nunca estuvo en las justas como disciplina de exhibición.