Como si estuviera a bordo de un Fórmula 1, su vida aceleró a fondo, sin pausa. Marco Jhonnier Pérez Murillo no había terminado el colegio secundario y ya era goleador del Boyacá Chicó. A toda velocidad sedujo los ojos argentinos. Y después de una temporada en Gimnasia y Esgrima de La Plata, club con el que peleó la permanencia en primera división, cruzó el Atlántico. Pero no le fue como esperaba en Zaragoza.
Apenas jugó 16 partidos en la temporada pasada y sólo pudo marcar una vez. Independiente le volvió a abrir las puertas del fútbol por estas latitudes. Y en la noche del miércoles empezó a dejar su huella goleadora. Con un tiro libre suyo llegó el gol que les permite a los Diablos Rojos de Avellaneda soñar con alzar la Recopa Sudamericana en Brasil, ante el difícil Inter de Porto Alegre, nada menos.
“Es un momento soñado. Era muy importante para mí y para el club poder marcar. Sobre todo, porque necesitábamos recuperar la confianza después de haber perdido por penales la Copa Suruga Bank en Japón”, le contó La Sombra a El Espectador, ya en la madrugada de ayer, cuando todavía se escuchaban los gritos de los hinchas rojos, felices por el tiro libre que remató el chocoano y que, tras rebotar en la espalda de Maximiliano Velázquez, se coló en el arco del número 1 brasileño.
¿Cree que este resultado garantiza la vuelta olímpica en Porto Alegre?
Yo quiero ese trofeo. Jugando como lo hicimos en el segundo tiempo, tenemos más posibilidades de lograrlo.
¿Les costó más de lo que esperaban?
Hay que tener en cuenta que jugamos contra un adversario que hace más de diez fechas viene jugando, con un ritmo de competencia superior a nosotros, que recién jugamos dos partidos oficiales. Además, llegamos cansados de Japón.
¿Esperaba anotar tan pronto?
Uno siempre confía en sus virtudes. Y en el caso de los delanteros, el objetivo es marcar la mayor cantidad de goles posibles. Yo entro a la cancha pensando en hacer un gol, pero no me desespero. Gracias a Dios, me salió. Pero lo más importante es que sirvió para que Independiente pudiera ganar este partido complicado ante un rival duro.
Ahora le van a pedir más goles.
La gente siempre te va a pedir goles, que es lo que ellos quieren. Pero hay que estar tranquilo, trabajar y las anotaciones siempre te van a llegar. Si uno se esfuerza, tiene su recompensa.
¿Escuchó la ovación de la gente?
A la gente le agradezco. Siempre es fundamental el apoyo de ellos, más cuando uno recién llega. Esta hinchada se merece que uno entregue lo mejor.
Atrás quedó su paso frustrado por Zaragoza: “Lamentablemente no me fue muy bien. Quería jugar más. En los últimos tiempos, el profe casi no me tenía en cuenta. Por eso rescindí el contrato y me volví a la Argentina. De todos modos, no reniego de lo que pasó. Rescato la experiencia vivida, me va a servir para lo que resta de mi carrera”.
¿Qué fue lo que más lo sedujo de Independiente?
Es un club grande. Sabía que iba a pelear muchos torneos internacionales y me gustó el desafío. Y que a uno lo tengan en cuenta es muy importante.
Vaya si será tenido en cuenta el joven de 20 años. Con 11 goles en su anterior paso por Argentina, casi la mitad de los partidos que jugó (27), Pérez empezó con el pie derecho en Independiente. En su segunda vez con la camiseta roja, anotó. Como para no perder el promedio personal e ilusionar al viejo Rey de Copas de América.