En septiembre de 2008, cuando la danza de los millones reinaba en Pasto a causa de la captadora Dinero Rápido, Fácil y Efectivo, DRFE, las rentabilidades que ganaban quienes tomaban la decisión de entregar el dinero a esta firma superaban el 70, 80 y hasta el 90%. Hoy, tres años después, tras la intervención del Gobierno, cada uno de esos colombianos que pusieron millones en los bolsillos de Carlos Alfredo Suárez, el propietario de la captadora ilegal, y fueron estafados, no recibirán más de $174.200, independientemente de la cantidad de dinero que le hubieran entregado.
Así lo informó la Superintendencia de Sociedades, tras informar que “se adjudicarán y pagarán $37’332.072.195 en efectivo a 218.135 afectados por Suárez. “La Supersociedades nos aprobó el proyecto de adjudicación y se establece el pago en efectivo y la adjudicación de bienes. El pago en efectivo será por $174.200 y la adjudicación de bienes por $22.148. Estamos estableciendo algunas pautas para iniciar el pago con el Banco Agrario de Colombia”, relata Omaira Grijalba, la agente interventora, quien agregó que unos pagos se empezarán a hacer después del 6 de enero y los demás, pasado el 20 del mismo mes.
Las personas que están a la espera de esta entrega tendrán que estar pendientes de las páginas web de la agente interventora, www.liquidaciondrfe.com, pues allí se les informarán las fechas de pago exactas y la entrega de los bienes adjudicados.
El problema del proceso es que “un solo bien le corresponderá a miles de personas, pues desafortunadamente la norma no establece ningún otro mecanismo. Por ejemplo, tenemos un caso de un inmueble que va a ser de 23.000 personas, todas propietarias”, relata Grijalba. En ese caso, habrá que hacer la escritura para esos 23.000 dueños “y ese es un tema que lo está manejando directamente la Supersociedades con la Supernotariado y Registro. Entiendo que eso ya se ha enfrentado con DMG y Costa Caribe”.
Sólo quedaron 15 inmuebles para la repartición, porque los demás, como todos los vehículos, fueron vendidos de forma directa a precios por encima de los avalúos comerciales. “Lo que quedó fue muy poco para adjudicar y están en Nariño, Cali, Pereira, Palmira y Neiva”, comentó la liquidadora.