El gobierno español invertirá hasta 19.000 millones de euros en Bankia, su banco más atribulado, en un audaz intento por detener el escepticismo en el mercado sobre la salud del sector bancario del país. La inyección le daría al estado hasta el 90% del control de la segunda caja más grande de España.
Las acciones de Bankia fueron suspendidas el viernes en la mañana antes de una reunión de la junta directiva en el banco, en parte nacionalizado, para determinar el monto que solicitará al gobierno español como ayuda.
La cifra final excederá los 14.000 millones de euros que Bankia necesitaba para cumplir con las provisiones exigidas por el gobierno. La inversión de 19.000 millones de euros es una adición a una inversión gubernamental de 4.500 millones de euros hace dos semanas en acciones preferenciales, que se convirtieron en activos, y le proporcionaron al estado el 45% de las acciones. Los actuales inversionistas enfrentan el riesgo de quedar diluidos fuera del banco a no ser que asuman derechos de prelación para adquirir nuevas acciones.
Según personas cercanas al plan, el grueso del capital inyectado se utilizará para mejorar las provisiones contra las pérdidas en finca raíz hasta cubrir una proporción de casi 49%. La proporción de ‘capital tier uno’ central del banco se elevará a 9,6%, lo cual es más cercano a otros de sus rivales que están mejor capitalizados, dijeron las fuentes.
Las acciones de Bankia cayeron agudamente para cuando se realizó el primer rescate a mediados de mayo, pero hasta ahora han tenido un desempeño similar al de rivales más fuertes, a pesar de los problemas del banco.