El modelo de vacaciones flexibles que ha venido implementando entre sus colaboradores la compañía estadounidense de televisión por internet Netflix, se convirtió en la inspiración del fundador del Grupo Virgin, Richard Branson, para lanzar una propuesta que a ojos de muchos empresarios del mundo resultó insólita: permitir que los trabajadores de su compañía puedan tomar las vacaciones que consideren necesarias sin afectar la productividad de la empresa ni los proyectos en curso.
Los argumentos dados por Branson sostienen que el trabajo flexible ha revolucionado el mundo laboral y en su compañía no será necesario pedir permiso para tomar un tiempo de descanso a la medida. Sin embargo, el jefe de Virgin explica que sus colaboradores podrán tomar esa decisión siempre y cuando el negocio no se vea afectado y, por supuesto, su carrera.
Asimismo, el director ejecutivo del grupo, Josh Bayliss, cree que este modelo puede hacer a los trabajadores más productivos y felices. “Confiamos en que nuestros colaboradores tienen la capacidad de tomar sus propias decisiones. Dando a nuestro equipo más oportunidades para gastar tiempo valioso afuera de la oficina, esperamos beneficiarnos con un aumento en la creatividad y la productividad”.
Esta idea se dio a conocer apenas dos meses después de que el multimillonario mexicano Carlos Slim lanzara una propuesta de reducir a tres los días laborales por semana, argumentando que de ese modo los empleados podrían tener más tiempo para relajarse y contar con una mayor calidad de vida. “Tener cuatro días libres sería muy importante para generar nuevas actividades de entretenimiento y otras formas de estar ocupado”, dijo entonces.
Frente a iniciativas como las planteadas por Netflix y por el fundador de Virgin, el empresario Mario Hernández, jefe de la compañía marroquinera colombiana que lleva su nombre, sostiene que en el país “todavía somos muy conservadores y estamos chapados a la antigua. Tenemos que globalizarnos y ver el tema de los horarios. Que se pueda trabajar por horas, como se hace en Estados Unidos”.
Además señaló que desde hace años ha venido insistiendo en que personas como los estudiantes deben poder trabajar por horas para así no sólo financiar su educación sino ayudar a sus familias. “Ahora quieren un recargo de horas nocturnas y eso les quita competitividad a las empresas”.
Iniciativas como estas —equiparables a lo que hizo Henry Ford en 1922 para que sus trabajadores laboraran apenas cinco días a la semana— son para Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), “una mundialización de los derechos, ya que la cuadrícula no es buena para nadie. Un proceso de flexibilización en períodos vacacionales convenido entre trabajadores y empresas —sin que se cause ningún trauma a la parte productiva— puede ser buena fórmula”.
Por ejemplo, agrega, en Colombia los trabajadores tienen por lo regular sus vacaciones en diciembre o junio. “Nuestro esquema es bastante rígido. En el desarrollo de políticas de empleo, habría que dialogar sobre este modelo y acerca de generar nuevos empleos en vez de pagar horas extras”.
José Stalin Rojas, director del programa de Administración de Empresas de la Universidad Nacional, cree que un esquema como el mencionado “aplica para empresas que trabajan en función de la innovación y en compañías que tienen una demanda constante. Esto hace que se puedan programar horarios para atender la demanda y generar espacios para innovar”.
Agrega que si se cumplen algunas de esas condiciones, es viable poner en marcha horarios flexibles. “Hay rigideces en la cultura laboral de las empresas. Estamos en el esquema de 8 a.m. a 5 p.m.”, concluye el académico.