De acuerdo con Echeverri, este proyecto establece una “meta para alcanzar el equilibrio fiscal adecuado. Encontramos un déficit del 3,6% y lo vamos a llevar, en 2014, al 0,6%. La regla especifica la senda para pasar de una situación a otra para garantizarles a los colombianos que se van a poder pagar los gastos, pero en un ambiente de disciplina fiscal”.
El senador Jorge Enrique Robledo, uno de los críticos de la iniciativa, sugirió que “esta ley es complementaria de la sostenibilidad fiscal y lo que busca es contener el gasto público en asuntos sociales para abrirles caminos a las inversiones de las transnacionales, lo cual es tremendamente negativo para un país que enfrenta tantos problemas sociales”.
En síntesis, según el coordinador ponente, Álvaro Asthon, la regla fiscal plantea que “el Estado ahorre en época de vacas gordas para crear un fondo de ahorro que pueda suplir las necesidades cuando hay vacas flacas”.
El texto aprobado detalla que el Gobierno deberá seguir una ruta decreciente anual del déficit en el balance fiscal, con lo que podrá alcanzar precisamente un déficit estructural de 2,3% del Producto Interno Bruto o menos en 2014. Para 2018 deberá ser del 1,3% o inferior, y para 2022, que es la gran meta, de 0% o, en el mejor de los casos, que logre un superávit para ese año.
En cualquier caso de incumplimiento de la regla fiscal, apunta el documento, el Gobierno deberá explicar detalladamente y mediante un informe las razones y fijar metas y objetivos tendientes a asegurar el acatamiento de la misma.