El fenómeno de El Niño ya empezó a mostrar su peor mueca: los embalses han pasado de producir el 80% de la energía que consume el país, al 50% en esta temporada de sequía. Y la situación tiende a empeorar en los próximos tres meses, cuando las temperaturas lleguen a grados históricos en toda la geografía nacional.
A raíz de esta situación, tanto el Ministerio de Minas y Energía como la Comisión de Regulación de Agua Potable (CRA), tomaron medidas para atacar el consumo excesivo de luz eléctrica y agua potable, las cuales se verán reflejadas en las facturas y en los grifos de los colombianos a partir de 2016.
De un lado, el ministro de Minas y Energía, Tomás González, dijo que la Comisión Reguladora de Energía y Gas (CREG) estudia la posibilidad de imponer multas a los derrochadores de energía, a raíz del consumo excesivo que se ha registrado en diciembre y de cara a garantizar el fluido eléctrico entre enero y marzo del próximo año, cuando el verano secará mucho más las fuentes hídricas.
Por eso, la mejor forma de que un colombiano sepa si su consumo se ha incrementado, es revisando los recibos de luz de los últimos meses y compararlos con la factura más reciente. Si está pagando por encima de lo normal, en futuros cobros aparecerá la multa que servirá para ayudar a bajar la tarifa al resto de gente que está ahorrando energía, dijo González.
Este llamado no sólo es para las personas naturales, sino también para empresas y centros comerciales que dejan encendido el aire acondicionado cuando no se necesita, al igual que la luz y los ventiladores.
“No nos interesa penalizar, queremos que sean más conscientes en el consumo de luz. Hay que entender que la energía que no producen las hidroeléctricas viene de las plantas térmicas, pero generar esa electricidad es mucho más costoso”, dijo el ministro.
A cerrar el grifo
De otro lado, la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, María Carolina Castillo, anunció que para el próximo año se disminuiría el consumo básico de agua potable. De acuerdo con un análisis de la Comisión Reguladora de Agua Potable (CRA), en la última década el consumo básico era de 20 metros cúbicos por familia, sin embargo, actualmente se detectó que el promedio de uso en una familia es de 11 metros cúbicos. Por eso, a partir del primero de enero de 2016 se disminuirán gradualmente los consumos básicos.
Para las ciudades de clima cálido (de menos de mil metros de altura) quedarían en 17 metros cúbicos por familia; para ciudades de clima templado (entre mil y 2 mil metros de altura) 15 metros cúbicos de consumo básico por familia, y para ciudades de clima frío (por encima de los 2 mil metros de altura) sería de 11 metros cúbicos de consumo básico.
En suma, estas no sólo son medidas para contrarrestar los efectos del verano, sino también, que contribuyen a luchar contra el cambio climático del país.