La industria colombiana de contenidos digitales quiere dejar de ser una adolescente en un mercado hecho a la medida de empresas adultas y maduras. Alejandro González y Jaime López son dos empresarios que sueñan con ver sus negocios expandirse hasta alcanzar dimensiones como las de Pixar.
Tanto González como López le apostaron a un camino difícil en un país como Colombia, rezagado del desarrollo tecnológico global. En asocio con otros emprendedores colombianos independientes, empezaron a crear redes locales e internacionales para completar la cadena productiva que exige este complejo negocio: Zio Studios, de González, está conformada por tres estudios (Brainz, Mompozt y Storyz) y Brash 3D, de López, es colombo-canadiense.
Hoy, una década después de su nacimiento, Zio Studios y Brash 3D se miden frente a frente con multinacionales de Silicon Valley. Y el próximo encuentro será el 7 de diciembre. Una delegación colombiana de 34 empresarios, organizada por Proexport, viajará a Santa Clara, California, la llamada meca de la tecnología.
El fin de la visita será interactuar con gerentes generales de compañías como Cisco, Facebook, Oracle y Google en un tour especializado a lo largo del Valle del Silicio, pues estos altos ejecutivos quieren que sus visitantes conozcan y aprendan cómo trabajan, actividad que servirá para estrechar relaciones ya que el país selló un nuevo ciclo de “amistad comercial” con Estados Unidos.
La meta es insertarse cada vez más en una industria que, a nivel global, alcanzará los US$2.200 billones en 2012 y que tiene un potencial 28 veces mayor que la del café, según Diego Molano Vega, ministro de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
Los empresarios colombianos ya empacaron en sus maletas todo un arsenal para sorprender a sus colegas: juegos virtuales, comerciales, cortometrajes y animaciones, proyecciones 3D en construcciones (mapping) y plataformas de software que se adaptan a cualquier tipo de industria. Por si fuera poco aterrizan en Estados Unidos respaldados por compañías como Apple, Nokia, Hasbro, Playfish, Mazda, Sony, Helm Bank, Tibco, Unilever, Diageo y muchas otras, para las que ya han trabajado.
Sobre el escritorio de Alejandro González se ven fichas y muñecos de Lego. Mientras selecciona indeciso las producciones que llevará consigo y las busca en los archivos del computador, la ansiedad de la tarea y la proximidad del viaje la pagan esas pequeñas figuras, que se desarman bajo sus dedos.
Uno de los principales atractivos del Valle del Silicio para él es Facebook, empresa para la cual ha desarrollado juegos como Gone South, en donde un alcalde latinoamericano lucha contra el crimen transnacional. Este viaje es la oportunidad perfecta para mostrar sus próximos lanzamientos: Social Street soccer (Facebook) y Vampire Season (iPad y iPhone).
En los dos días que durará la visita, los empresarios tendrán la oportunidad de demostrarles a firmas como Cisco, Oracle, Google, entre otras, de qué están hechas sus empresas y los beneficios que aquéllas pueden obtener al tercerizar con Colombia frente a las soluciones que presentan otros jugadores mundiales como Brasil, China, India o Corea.
Según González hay que sacarle provecho a la visita mostrando las ventajas que tiene este sector en el país: “la diferencia horaria, que es casi nula, la cercanía (nearshoring) geográfica y el nivel de creatividad. El reto es desarrollar cada vez más contenidos universales con historias que les parezcan interesantes a europeos, estadounidenses o latinos”.
En su oficina, a 20 cuadras de la de Zio Studios, Jaime López se encuentra haciendo la misma tarea que González: seleccionando sus mejores trabajos. Lo custodian jedis de Star Wars pintados en las paredes, junto a Batman y Hulk.
López es el hombre que maneja en Colombia el negocio de las gafas para cine en tercera dimensión. Fue su empresa la que realizó la conversión a 3D de los dibujos hechos por los niños desplazados en Colombia para la película Pequeñas voces. También produjo la proyección en 3D (mapping) que adornó la fachada del Palacio Liévano (Alcaldía Mayor de Bogotá) en conmemoración del Bicentenario. Sobre los proyectos futuros, como el mapping que será proyectado el día de la independencia de Qatar, el relanzamiento en 2012 del coliseo romano y la proyección sobre el Pan de Azúcar en Brasil, es un poco reservado y no revela muchos detalles.
López la tiene clara: “Es posible que no podamos competir en precios, pero estas multinacionales ven que compañías mundiales, no necesariamente de esta industria, nos están prefiriendo para el lanzamiento de sus nuevos productos y eventos corporativos. Por ejemplo, nosotros le hicimos a Colgate un comercial en 3D y es el primero que contrata, después de 10 años, fuera de EE.UU.”.
Toda oportunidad tiene un riesgo. Y Silicon Valley no es la excepción, pues está lleno de firmas cuyo éxito está ligado al funcionamiento de plataformas ajenas, como es el caso de Facebook, Twitter y Google.
Producto de esta dependencia, Zynga, desarrolladora de juegos y dueña de FarmVille, libra una batalla contra Facebook porque, además de que la red social quiere retener el 30% de las transacciones realizadas a través de su plataforma —compra de créditos virtuales utilizados en los juegos online—, quiere firmar un acuerdo de exclusividad a largo plazo.
Alejandro González reconoce que esta es una “peligrosa simbiosis, pero es una oportunidad que no existía hasta que apareció Facebook. Los desarrolladores necesitamos de las plataformas”.
No son obstáculos que los desanimen. Ya lo dijo Steve Jobs, cofundador de Pixar, la compañía que inspira a González y López: “No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencie su voz interior. Y, más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, porque de alguna manera ya saben lo que quieren llegar a ser”.