Lento pero seguro. Así parece ser el ritmo de pago de la deuda que Venezuela aún mantiene con los exportadores colombianos, acumulada el año pasado, cuando ambos países aún no entraban en la etapa de "mejores amigos".
Y aunque se desconoce el monto real de la deuda (se estima que sobrepasa los US$800 millones, los exportadores califican de “positiva” la distensión en las relaciones comerciales y el desembolso de los dineros.
“El proceso se mueve y hay voluntad de seguir adelante”, comenta Magdalena Pardo, presidenta de la Cámara Colombo-Venezolana de Comercio, quien reporta pagos desde Caracas a 20 de sus afiliados en los sectores de químicos, veterinaria, farmacéutica, autopartes y metalmecánica.
Según cifras del Ministerio de Comercio de Colombia, el vecino país autorizó, a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), el giro de US$336,2 millones, de los cuales el 57,4% representa el pago de las deudas por exportaciones ordinarias.
“La tarea de los importadores venezolanos aún está pendiente”, dijo Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex).