No obstante, el llamativo desempeño de las acciones de la Eurozona, lideradas por las de Alemania, sugiere que están funcionando los esfuerzos del Banco Central Europeo (BCE) por impulsar la economía de la región y atacar la deflación. Incluso antes de que el Banco iniciara la semana pasada su programa de relajamiento cuantitativo, por €1,1 billones, las principales empresas de Alemania estaban recibiendo enormes beneficios por tasas de interés bajas, una aguda caída en el precio del petróleo y un euro más débil, que aumentó sus ingresos provenientes del extranjero.
Andrew Parry, director de capital de Hermes Investment Management, dijo: “Alemania, estaba teniendo un buen desempeño. No necesitaba el relajamiento cuantitativo, así que está recibiendo un impulso adicional, absolutamente gratis, pues sus compañías ya estaban arrojando aumentos en las ventas y las ganancias”.
Este año, US$35.600 millones han entrado a los fondos de capital de Europa, superando el récord anterior de US$32.000 millones que se dio en el primer trimestre de 2014, según la oficina de cifras EPFR. Los ingresos están favoreciendo a las grandes compañías alemanas, con aumentos fuertes en los precios de las acciones para compañías como Daimler, Volkswagen, BMW, Merck, BASF y Deutsche Telekom.
El Dax ha aumentado 24% este año, y excluyendo dividendos, ha tenido un mejor desempeño que otros mercados de la Eurozona.
Los inversionistas se han lanzado hacia las acciones al tiempo que las expectativas del relajamiento cuantitativo empujaron a una cuarta parte de los bonos del gobierno de la Eurozona hacia territorio de retornos negativos, lo cual forzó a los inversionistas a buscar retornos en activos más riesgosos. Con un retorno de dividendos de 2,25%, el Dax arroja un resultado favorable cuando se compara con los retornos de los bonos a 10 años del gobierno de Alemania, que son de 0,22%.