Alrededor de 500 municipios y 1,4 millones de personas se encuentran afectadas por restricciones en el servicio de acueducto debido a los estragos que ha causado la ola invernal en los acueductos que atienden a los habitantes de estos municipios.
La Superintendencia de Servicios Públicos advirtió que unos 80 municipios cuyo servicio de acueducto, presentó restricciones en su abastecimiento o suspensiones en la continuidad, no han podido prestar el servicio en forma continua ni en las mejores condiciones.
Esta situación se presenta por el taponamiento de bocatomas por sedimentos, suspensión de operación de plantas de potabilización por altos niveles de turbiedad, inestabilidad y colapso de tuberías de conducción por deslizamientos de tierra, entre otros, dice el informe de la entidad de control de las empresas de servicios públicos.
Indica el estudio que fueron identificadas con mayor incidencia de eventos los departamentos de Magdalena, Bolívar, Santander, Antioquia, Tolima, Valle del Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Cauca, Chocó, Nariño, Norte de Santander, Quindío y Risaralda.
En términos de abastecimiento se presentan algunos departamentos críticos como Valle del Cauca donde cerca de 20 municipios de los 42 que posee el departamento tienen restricciones en el servicio de acueducto, precisa el informe de la entidad de control.
La entidad reitera a los prestadores del servicio mantener activos sus planes de contingencia, actuar de manera preventiva, incrementar sus rutinas de mantenimiento y limpieza.
El informe también recomienda monitorear el comportamiento de las fuentes hídricas para ajustar condiciones operativas, limpieza de sumideros, canales, y alcantarillas, así como mantener constante comunicación con los respectivos comités de atención de emergencias y atender de manera oportuna los requerimientos de las comunidades afectadas.
El estudio destaca que se registran mayores problemas en el suministro de agua que con el mismo alcantarillado, debido a la concentración poblacional y características de la infraestructura.
Explica el informe que en las zonas llanas las inundaciones ocupan gran extensión de tierra con baja concentración poblacional, e impactan en gran medida cultivos, ganadería o economías asociadas dichas actividades.
En el área urbana, el invierno afecta a usuarios de barrios que generalmente se ubican sobre zonas bajas, cerca a humedales, ríos, quebradas y mantienen sistemas de redes de alcantarillado constructiva y operativamente deficientes.
Por el contrario deslizamientos, avalanchas, incrementos en los niveles de turbiedad y sedimentos de los ríos o fuentes de abastecimiento, consecuencia del fenómeno invernal, pueden generar colapso en la infraestructura de acueducto que saca de operación el sistema, generando suspensiones o racionamiento del servicio de agua potable a toda la población de un municipio, o suministro sectorizado de la misma, o incluso aspectos sanitarios que comprometen la salud pública, concluye el estudio.