La compañía procesadora de leche Algarra, al igual que el sector lechero del país, apenas comienzan a levantar cabeza después de los inconvenientes que les causó la intensa temporada de lluvias. Le apuntan no sólo a recuperar su producción, sino a incrementarla para así poder incursionar en nuevos mercados.
Carlos Alberto López, gerente técnico de Algarra —quien le hace la guerra a la leche cruda y vive con los ojos puestos en cada eslabón de la cadena de producción—, le contó a El Espectador que la firma tiene planes de expansión que buscan conquistar el mercado de Centroamérica y el Caribe. Tampoco descartó la construcción de nuevas plantas en Colombia y manifestó que la compañía puede crecer 20% al finalizar este año.
¿Cómo puede cerrar 2011 en producción para Algarra?
Ha sido un año complicado. Los fenómenos naturales nos han afectado, como a toda la industria. Finalizando el año pasado, en noviembre, hubo inundaciones en la Costa Caribe y eso hizo que la producción de leche en Colombia se viera afectada.
Posteriormente la ola invernal tuvo impactos fuertes en el altiplano cundiboyacense. Estimamos que se ha perdido al menos el 30%, o sea 300.000 litros de leche que migraron a otras zonas del país. Esa zona (Chiquinquirá y Ubaté) tiene un aforo de producción de un millón de litros.
El proceso de recuperación va a estar un poco lento y estimamos que se pueda reactivar la producción finalizando noviembre. Si las cosas son normales, deberíamos recuperar el 30% en alguna medida. Nos hemos soportado con otras regiones del país como Antioquia y la Costa Atlántica. La Costa entre junio y julio le ha dado la mano al centro de Colombia en términos de producción.
¿Hay interés de expandir la compañía al exterior?
Tenemos países deficitarios vecinos, como Venezuela; es un mercado natural para abastecer. Lo mismo Centroamérica y el Caribe. Como país pudiéramos soportar el abastecimiento. Hemos identificado oportunidades de crecimiento como grupo. Colombia puede ser la plataforma exportadora para esos mercados.
¿Qué otros objetivos de expansión tienen en Colombia?
Nuestra estrategia es pasar de ser una compañía regional a una nacional. Hemos venido creciendo en el piedemonte llanero, como Yopal y Villavicencio. La Costa Atlántica es muy atractiva para el crecimiento porque son 10 millones de habitantes que viven allí. También queremos llegar a Antioquia y al occidente de Colombia.
Al hablar de ventas, ¿qué pasará al final del año?
Hemos crecido 13% en el primer semestre. Nuestro objetivo es mantenernos sobre los dos dígitos y cerrar en 20% de crecimiento este año, soportado en estrategias de compra en otras zonas del país para abastecer nuestro mercado.
En el caso de Antioquia, ¿cómo entrar a competir con una firma como Colanta?
Es una competencia fuerte, pero estamos empeñados en entrar a explorar nuevos mercados. La oportunidad de diversificar en otras zonas enriquece al consumidor. Allá hay competidores muy fuertes, pero sabemos que tenemos que llevar nuestros productos.
¿Piensan construir otra planta en una región diferente?
Nuestro plan estratégico orienta a que la planta de producción no sólo esté centrada en el altiplano cundiboyacense, sino que tenga presencia en otras zonas del país. La compañía tiene serios planes de expansión en producción en zonas donde el abastecimiento de leche tenga un abastecimiento estacional diferente al del altiplano. Puede ser la Costa o Antioquia. Estamos haciendo los análisis.
Los productores se quejan de que las procesadoras no les pagan bien el litro de leche…
La industria está dentro de un marco de regulación para el pago de la leche. Me parece que los ganaderos cuando hablan de que no les pagan precio justo, no hay tal. Tenemos que pagar de acuerdo con la resolución y no se puede pagar por debajo de lo que diga la tabla. El precio base es de $788. Va sumado a parámetros como la calidad microbiológica y calidad composicional. La industria formal no puede pagar debajo de esto. Hay zonas del país donde hay leche de $500 por litro. Es completamente informal.
¿A la compañía le asusta el TLC con Estados Unidos y la Unión Europea?
Hay un reto muy grande, porque la producción en esos países está subsidiada. Acá no existe. Por otro lado, el hecho de que se importen otros productos dinamiza el mercado. Por eso, el Decreto 1880 va en contra de esto. Esperamos producir una leche de mejor calidad y diversificar nuestro mercado en una franca competencia con productos de otro país. Aunque persiste el riesgo de los subsidios.