La firma Unifianza considera que los inmuebles destinados a vivienda para arriendo siguen siendo una alternativa para apalancar el déficit habitacional, a la vez que se consolidan como alternativa de inversión en el mediano y largo plazo.
La empresa estima que en los estratos 4, 5 y 6 en el periodo abril de 2011 a marzo de 2012 se arrendaron en Bogotá cerca de 17.300 viviendas por un valor de 25.600 millones de pesos.
La presidenta de Unifianza, Clemencia Parra informó que el mercado de los arrendamientos muestra un óptimo comportamiento, especialmente en los estratos cuatro, cinco y seis.
El estudio realizado en 83 barrios de Bogotá deja saldos más que satisfactorios en un análisis hecho entre marzo de 2011 y el mismo periodo de 2012. El estudio tuvo en cuenta el área promedio de metros cuadrados, canon promedio y el valor promedio por metro cuadrado, indica informe de Unifanza.
Parra dijo que al hacer una comparación entre marzo de 2011 y similar mes de 2012, se observa un incremento en los precios de todos los estratos para los arrendamientos de inmuebles. En términos corrientes este ajuste se ubica en 8.5 por ciento en promedio lo que en términos reales representa el 5.2 por ciento.
El mayor precio en los arriendos lo explica el alto costo en la construcción de vivienda nueva y en los repuntes de la vivienda usada en venta porque los arrendamientos tienen una relación directa con los precios de transacción.
La experta indicó que el volumen de transacciones en arrendamiento aumentó, entre otras cosas por el hecho que para 2012 ya no opera el subsidio a la tasa de interés. Otro factor que pesa en este ítem es la dificultad de endeudamiento que redunda en el aplazamiento de compra de vivienda nueva, haciendo que más personas acudan al alquiler como solución al lío habitacional.
“Mientras un inmueble en estrato seis se tomaba 5.5 meses para arrendar el año anterior, en 2012 este tiempo bajó a 4.2 meses. En estrato cuatro las esperas pasaron de tres días a 2.9, es decir disminuyó tres días. Para el estrato cinco la disminución es de 17 días en promedio”, explicó Clemencia Parra.
Dijo que todo muestra que el mercado de los arrendamientos es muy dinámico en donde hay mucho interés de los inversionistas por la compra de inmuebles para obtener ingresos con su convenio de renta. La situación es tan atractiva que los capitalistas y hombres de negocio tiene a marzo de 2012 una participación del 32 por ciento en estrato seis. En el estrato cinco del 27 por ciento y en el tres del 23 por ciento.
Explicó que la actividad inmobiliaria es una alternativa de negocio muy segura y con grandes proyecciones en mediano y largo plazo. Consideró que para asegurar la rentabilidad hay que tener en cuenta los costos involucrados en el mantenimiento de inmuebles y la valorización de los bienes que sigue siendo un valor agregado en Colombia una vez se finiquitan las compras.
La empresaria explicó que las tarifas de arriendo están dentro del mandato del Banco De la República de cobrar el canon de acuerdo al IPC. Aclaró que para quienes toman en arriendo un inmueble nuevo y por primera vez, tendrán que pagar un costo superior a los que tenían contratos en 2011, es decir 5.8 por ciento.
En su opinión los arriendos que vienen de tiempo atrás tendrán un ajuste del 100 por ciento del IPC del año inmediatamente anterior, es decir para el año 2012 el tope máximo para los contratos de arrendamiento de vivienda es del 3.73 por ciento.
Actualmente en estrato cuatro y cinco los arriendos más elevados se pagan en la zona de Chapinero y en el estrato seis los de mayor precio siguen siendo Rosales y Chicó.
Un arriendo en Chapinero en estrato cuatro para la vigencia de 2012 se ubica en 1´250.000 pesos. Ese valor se calcula para áreas de 68 a 70 metros. En estrato cinco para un área de 80 metros el canon es de 2´200.000 pesos. Para el estrato seis el valor de un arriendo está en 2´621.250 pesos, el año anterior dicho canon era de 2´525.000 pesos.
La señora Parra aseveró, que contrario a otros negocios, la inca raíz es un negocio que no tiene saturación por la rotación y las tendencias de vida.
“Actualmente hay más personas buscando su solución habitacional porque hay un déficit cuantitativo de 1.5 millones de viviendas para el capítulo nacional en estratos bajos. En ese sentido vemos que la demanda siempre estará creciendo y es allí en donde está el reto de Gobierno y empresarios de trabajar para atender dicho mercado”, declaró.
Según datos suministrados por Unifianza, la cartera rota sin dificultad y de manera holgada porque el índice de incumplimiento en contratos de arrendamiento es del 2.3 por ciento, cifra muy baja frente a los créditos de consumo y a los hipotecarios.