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Aterrizaje espacial

Se trata de Surrey Satellite Technology Ltd., compañía que ha cerrado la venta de estos artefactos en Europa, Asia y América Latina.

26 de junio de 2012 - 05:32 p. m.
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A partir de 2006, el Gobierno colombiano comenzó a mirar hacia las nubes. Aquel año surgió la Comisión Colombiana del Espacio (CCE), el esfuerzo conjunto de 44 entidades que se fijaron como objetivo trazar las líneas de un programa con el que el país comenzara a beneficiarse de los conocimientos del espacio exterior. Claro que, en lugar de astronautas, misiones tripuladas a planetas cercanos y naves espaciales, los funcionarios definieron como prioridad la consecución de dos satélites artificiales con los cuales pudiera construirse un sistema de información confiable para planear de mejor forma las políticas públicas del futuro.

Del primero, un satélite de comunicaciones, sólo se supo hasta noviembre de 2010, cuando, después de la presentación de una única propuesta, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) declaró su licitación desierta. Fue un golpe que condenó al programa entero al ostracismo, entre acusaciones de favorecimientos a un proponente u otro.

Sin embargo, la CCE siguió trabajando alejada del ruido mediático en la consolidación del proceso que llevara a buen puerto la consecución de su segundo satélite, con el que se busca monitorear desde el estado del clima, pasando por la actividad volcánica y agrícola, hasta determinar el área y el sitio exacto en el que se encuentran los cultivos ilegales controlados por el narcotráfico.

Su trabajo cuidadoso ha llamado la atención de varias firmas extranjeras, entre la que sobresale una inglesa: Surrey Satellite Technology Ltd., la firma que cambió los fundamentales de la mecánica celeste a finales de los años 70 con la creación del satélite pequeño, el mismo que, por sus bajos costos, les permitió a países como Polonia, Corea del Sur, Malasia o Indonesia iniciar sus propios programas espaciales.

“Más allá de un satélite, podemos ofrecer un programa de capacitación que les permita a las compañías realizar tanto este tipo de desarrollos como innovar y consolidar beneficios económicos en el largo plazo”, dice Benjamin Stern, su presidente, anticipando que, de resultar victoriosa, la compañía le abriría la puerta del desarrollo aeroespacial al enorme potencial que ve en el mercado colombiano: “El país tiene la capacidad de desarrollar una demanda tremenda en el mediano plazo”.

Ese es precisamente uno de los puntos claves del programa del Gobierno, que piensa destinar alrededor de US$200 millones en la adquisición y funcionamiento del satélite, la consolidación del programa de información y la incubación de nuevas empresas para el sector.

Esta no sería la primera vez que la firma hace negocios en la región, pues ha sellado algunos acuerdos con empresas y entidades oficiales en Chile y Brasil; de hecho, ha asesorado a la Universidad Sergio Arboleda en el pasado. Según Stern, se encuentran a la espera de que el Gobierno fije las condiciones bajo las cuales se realizará esta licitación: “A través de la embajada británica en Bogotá estamos trabajando para formar una alianza con una empresa local. Tenemos una lista con más de cien posibles candidatos con los que queremos trabajar”.

Ingleses en busca de negocios en Colombia

Junto con Surrey Satellite Technology Limited, una misión de empresarios ingleses busca oportunidades de negocio en el país. Hoy, a un mes exacto de que se inicien los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Londres 2012, revelarán las amplias ofertas que el Reino Unido tiene en desarrollo de proyectos a larga escala en infraestructura. También están en el país compañías del sector de ‘retail’ en busca de franquicias, como Agent Provocateur, marca de ropa interior de talla mundial, y Pentland, representante de compañías de ropa deportiva de lujo. Los delegados representan a empresas como Conjoint Export Services, Tudor Exports, K-Form, Green Future Fuels, entre otras.

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Todos tienen una agenda de encuentros uno a uno con posibles socios comerciales colombianos, teniendo en cuenta el compromiso de los dos países de incrementar el flujo comercial para 2015.

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