Los analistas dijeron que el aumento sin tregua intensificaba la presión a favor de una estrategia de crecimiento más amplia para la Eurozona, que esté menos enfocada en la austeridad fiscal.
El desempleo en el bloque de 17 países aumentó por un ajuste estacional en 169.000 personas, para llegar a 17,4 millones. Según cifras comparables de la oficina de estadística de la Unión Europea, Eurostat, la tasa de 10,9% fue la más alta desde dos años antes de la introducción del euro, en 1999.
La tendencia de aumento contrastó con declives sostenidos en los Estados Unidos. Buena parte del aumento se debió al alza en el desempleo que se produjo en el sur de Europa, en particular en España, donde la crisis de deuda de la Eurozona ha sido más intensa. Más de la mitad, o el 51,1% de los españoles menores de 25 años, estuvieron desempleados en marzo.
Esto puso de relieve los problemas estructurales en el sur de Europa, pero también fue “un claro indicador del dolor económico a corto plazo que infligen las draconianas medidas de austeridad”, dijo Martin van Vliet, economista de ING en Amsterdam.
Las cifras de desempleo son un trasfondo sombrío para la reunión en Barcelona que realiza el Banco Central Europeo (BCE) para fijar las tasas de interés.
La semana pasada, Mario Draghi, presidente del BCE, hizo un llamado para un “compacto de crecimiento” para la Eurozona, pero su prescripción de política económica, como la del gobierno de Alemania, se centra en reformas estructurales para aumentar la competitividad, en lugar de una relajación de los planes de consolidación fiscal.