Aunque la cartera crediticia en el país registró durante 2011 una expansión del 22,4% —jalonada por el crecimiento del crédito comercial y el de consumo—, un informe del Banco de la República advierte que Colombia todavía está lejos de un “auge crediticio”.
Según el estudio del Emisor, se estima que el crédito per cápita en el último trimestre del año pasado en Colombia era de 3,3%, “mientras que el umbral definido como auge es 6,02%”. Agrega el reporte que entre julio y noviembre de 2011 “el crecimiento anualizado de la cartera de consumo vencida y en riesgo superó ampliamente el ritmo promedio del total del crédito de consumo”. Lo anterior significaría no muy buenas señales para algunos establecimientos de crédito.
Gerardo Hernández Correa, superintendente financiero, explicó que los indicadores de calidad de la cartera siguen en buenas condiciones. “Mientras los bancos presten más, hay mayor opción de deterioro de la cartera. Venimos de una época como 2008 (crisis hipotecaria de Estados Unidos)”. Adicional a esto, el número de tarjetas en el país pasó de 664.000 en 2010 a 1,35 millones el año pasado, gracias al ingreso de nuevos actores en el mercado financiero.
Hernández explicó que en crédito para vehículo, microcrédito y vivienda se presentó mayor dinamismo. Por ejemplo, en cuanto a préstamos para adquirir vivienda, hubo un incremento del 32%, impulsado por la cobertura de tasas de interés y, en el caso de microcréditos, prestar menos montos y tener más actores en el sector jalonó la demanda.
En opinión de Camila Estrada, analista de Helm Bank, el Emisor hace un llamado a tomar medidas para que no se llegue a un “auge” o burbuja crediticia. “El banco puede estar incómodos con el nivel de crecimiento del crédito, pese a que se estabilizó un poco el de consumo”. También explicó que sería preocupante llegar a los niveles de préstamo de 2006 y 2007.
Bancos ganan más en 2011
La Superintendencia Financiera reveló que los establecimientos de crédito (bancos y compañías de financiamiento y cooperativas financieras) tuvieron durante el año pasado utilidades de $6,86 billones, $1,1 billones más que en 2010.
Entre tanto, los fondos administrados de pensiones ganaron $1,5 billones en 2011. Esto significa $21,3 billones menos en rendimientos que en 2010, hecho causado por la turbulencia generada por la crisis mundial.