Con una inversión que supera los US$5 millones, Credibanco anunció la puesta en marcha de una nueva herramienta que le permite identificar los hábitos de consumo de los tarjetahabientes y, de esa forma, capturar información que evidencie posibles fraudes basados en este medio de pago.
Pedro Villegas, vicepresidente de Credibanco, explicó que dentro de la estrategia de innovación de la organización están los instrumentos de pago del frente de control y gestión del fraude. “Allí estamos haciendo las inversiones con las que desarrollamos una herramienta dirigida a bancos y comercios, además de los usuarios, y se basa en el sistema de inteligencia artificial neuronal. Lo que hacemos es que dicha herramienta aprende el comportamiento del cliente, de manera que cuando éste usa su tarjeta, se identifican transacciones que se salen del patrón”.
En la práctica, lo que pasa después es que el personal de los bancos, dentro del esquema básico de seguridad, llama al dueño de la tarjeta para verificar si el movimiento es real o no. “Si una persona que regularmente paga con su plástico solamente el mercado y resulta haciendo una compra en el extranjero, pues el banco debe verificar para determinar el fraude o, al contrario, si es legal, incluir ese tipo de comportamiento en el hábito de consumo. De esa forma no existirá limitante en el futuro”.
Villegas detalla que lo que se busca es fortalecer aún más la lucha contra el robo no sólo al sistema financiero, sino a los clientes mismos. “El año anterior vimos una reducción de aproximadamente 20% en el indicador de fraude y lo medimos sobre la facturación en Colombia. Esto tiene varias razones, una de ellas son las tarjetas con chip, pues en el país el 40% de los plásticos que circulan tienen este sistema, de un total de 28 tipos de tarjetas que existen, incluyendo débito y crédito”.
Se anunció que dentro de los desarrollos tecnológicos ya se están haciendo pruebas piloto con el fin de adecuar una solución que permita la administración del comercio on-line, pues la penetración de internet eleva en un 40% esta forma de transacciones y, con ella, sus fraudes.